Piñera exhorta a entregar información sobre DDHH

El presidente Sebastián Piñera pidió el jueves a quienes tengan información sobre el destino de los desaparecidos durante la dictadura militar que la entreguen para ayudar a la sociedad chilena a avanzar en la justicia y la reconciliación.

El gobernante también criticó severamente al poder judicial y a la prensa por su actuación durante ese régimen, el cual se extendió de 1973 a 1990.

Durante un encuentro con un grupo de corresponsales de la prensa internacional, el mandatario conversó sobre las causas que en su opinión derivaron en un cruento golpe militar hace 40 años durante el que se cometieron violaciones masivas a los derechos humanos.

"La verdad y la justicia son dos imperativos morales de cualquier sociedad que tuvo o vivió tiempos tan traumáticos como los que se vivieron en esa época. Y, por supuesto, todavía falta verdad y falta justicia", afirmó.

El miércoles de la semana próxima se cumplirá el 40mo aniversario del golpe de Estado que culminó con el suicidio del presidente Salvador Allende y el inicio del régimen encabezado por el fallecido general Augusto Pinochet que dejó 40.018 víctimas, incluidos 3.095 opositores muertos. De estos últimos aún se desconoce qué pasó con un millar de desaparecidos.

"Falta verdad, por ejemplo, en conocer las circunstancias en que murieron y los lugares donde están enterradas las personas que siguen siendo detenidos desaparecidos, porque eso va a traer un alivio no solamente a sus familiares, sino también a la sociedad entera", respondió el mandatario ante una consulta de The Associated Press.

Piñera pidió a "todo el que pueda colaborar a que tengamos más verdad, entregando información si la tiene", lo haga para que la sociedad chilena avance hacia un camino de reconciliación.

Los únicos archivos que se sabe que existen y que podrían contener alguna información sobre violadores de los derechos humanos son los que formó una comisión gubernamental, creada durante el gobierno socialista del presidente Ricardo Lagos (2000-2006), la cual cuantificó a los prisioneros políticos y torturados, pero que vetó por medio siglo la revelación de los nombres de los carceleros y torturadores, hasta el 2054.

Las fuerzas armadas han negado poseer información sobre criminales contra la dignidad humana.

Ante la inminencia de un nuevo aniversario del golpe militar, reflotan en la sociedad chilena las heridas sin sanar, las divisiones entre los que justifican la sublevación y los que no hicieron nada por evitar los crímenes de lesa humanidad o que dijeron no estar al tanto de ellos.

En la última semana la opinión pública se enteró de varias disculpas ofrecidas por algunos políticos oficialistas y opositores. Una de las que más impactó fue la de la Asociación Nacional de Magistrados la víspera, que pidió perdón a las familias de las víctimas de la dictadura y exhortó a sus jefes de la Corte Suprema a "realizar también la necesaria reflexión crítica en relación con sus propias actuaciones y omisiones del pasado".

En ese sentido, Piñera sostuvo el jueves que "el poder judicial no estuvo a la altura de sus obligaciones y desafíos y pudo haber hecho mucho más, porque por mandato constitucional le corresponde cautelar y proteger los derechos de las personas, las vidas, por ejemplo, acogiendo los recursos de amparo que rechazó en forma tan masiva".

El poder judicial rechazó unos 9.000 recursos de amparo que pedían protección para personas detenidas ilegalmente por la policía represiva, muchas de las cuales ahora son desaparecidos. Sólo acogió uno, el de Carlos Contreras Maluje, porque fue arrestado en la calle delante de muchos testigos cuando se lanzó a las ruedas de un autobús para huir de sus captores. También desapareció.

El vocero de la Corte Suprema, Hugo Dolmestch, opinó que "fue un acierto" que el máximo tribunal apoyara el golpe y se mostró partidario de imponer condenas reducidas a los violadores a los derechos humanos.

Piñera también criticó severamente a los medios de comunicación.

"Pudieron haber hecho mucho más en haber investigado la realidad en materia de violaciones a los derechos humanos, con mucho más rigor, con mucha más profundidad, y no quedarse con la versión oficial del gobierno militar", afirmó.