El presidente Barack Obama inició el jueves una visita de dos días a San Petersburgo para participar en la cumbre económica del Grupo de los 20, donde enfrentará al país anfitrión, principal apoyo de Siria, como también a líderes extranjeros escépticos de su exhortación a atacar militarmente al régimen de Bashar Assad.

Obama llega por primera vez a Rusia después que Moscú brindó asilo al fugitivo estadounidense Edward Snowden, el ex analista de seguridad que reveló detalles sobre planes secretos de vigilancia en su país.

Siria y Snowden han sido irritantes en las ya de por sí tensas relaciones entre Estados Unidos y Rusia, y han alimentado la idea de que Obama y su colega ruso Vladimir Putin simplemente no logran llevarse bien.

La Casa Blanca informó que Obama, que llegó el jueves después de una breve escala en Estocolmo, no se reunirá en privado con Putin durante su estadía en San Petersburgo. En cambio se reunirá por separado con los líderes de Francia, China y Japón.

Todavía empeñado en persuadir a los legisladores estadounidenses de que autoricen atacar a Siria, Obama tratará en Rusia de buscar la aprobación de líderes mundiales al ataque al régimen de Assad. Aunque Siria no está en el temario del foro fundamentalmente económico, los funcionarios estadounidenses se habían resignado a que la guerra civil en ese país dejara en segundo plano las cuestiones sobre la economía mundial, tal como ocurrió hace tres meses cuando varios de los mismos líderes se reunieron para una cumbre del Grupo de los Ocho en Irlanda del Norte.

En junio, Obama deseaba que los líderes mundiales enviaran armas y municiones a los rebeldes sirios. Su tarea, mucho más complicada, será ahora que los demás aporten sus propias fuerzas a la incursión militar.

Paradójicamente, la nación anfitriona de la reunión es el principal obstáculo para lograr un consenso internacional. Rusia ha suministrado ayuda militar y financiera a Assad y ha ejercido su poder de veto en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para impedir que se aprobara una resolución de condena a Siria. A su vez, Obama ha tenido poco éxito en sumar aliados para ese fin.