Brasil cancela misión para visita oficial a EEUU

El gobierno brasileño canceló el jueves el envío esta semana de una misión a Estados Unidos para iniciar los preparativos de una visita de Estado de la presidenta Dilma Rousseff a ese país, en medio de un clima de tensión entre ambas naciones por revelaciones de espionaje norteamericano a brasileños.

La oficina de prensa de la presidencia confirmó que la misión fue cancelada sin revelar los motivos, aunque medios de prensa en el país lo interpretaron como una señal de la irritación en Brasil por las revelaciones de que el gobierno norteamericano interceptó comunicaciones de la presidenta Rousseff.

El vice asesor de seguridad nacional del presidente estadounidense Barack Obama, Ben Rhodes, dijo no saber si el mandatario había sido informado de la cancelación de la visita de la misión, pero señaló que Obama y Rousseff se sentarían uno al lado del otro durante una de las sesiones del jueves durante la cumbre del G-20 en San Petersburgo, Rusia.

Brasil exigió explicaciones a Estados Unidos por el caso, calificado por el canciller Luiz Alberto Figueiredo de "grave violación a la soberanía" del país, en caso de ser confirmado. El gobierno indicó que no ha recibido respuesta.

Desde que la red de televisión Globo reveló la noche del domingo que la presidenta había sido objeto de espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos, el gobierno brasileño se ha negado a confirmar que mantiene en pie el viaje de Rousseff a Washington, previsto para octubre.

El propio Figueiredo evitó responder si el viaje aún está programado.

La misión que tenía previsto ir a Washington a preparar la visita incluía responsables de seguridad y diplomáticos que discutirían tanto los preparativos logísticos como el contenido de las conversaciones que Rousseff tendría con Obama.

Rhodes dijo a periodistas que Obama discutiría el tema del espionaje con Rousseff durante la cumbre y que su gobierno utilizaría los canales diplomáticos y de inteligencia para responder a las preocupaciones de Brasil.

"Entendemos la importancia que esto tiene para los brasileños, entendemos sus fuertes sentimientos sobre el tema. Lo que estamos haciendo, como hemos hecho en otros casos desde que se hicieron públicas las revelaciones de la NSA, es hacer una revisión amplia de las alegaciones, cuáles son exactamente los hechos relacionados con las actividades de la NSA, y trabajaremos con los brasileños para que tengan un mejor entendimiento de lo que hacemos y lo que no hacemos", declaró Rhodes en el vuelo de Obama a Rusia.

Documentos obtenidos por el ex agente de la NSA Edward Snowden y revelados en Brasil por el periodista norteamericano Glenn Greenwald, indican que tanto Rousseff como el presidente mexicano Enrique Peña Nieto fueron espiados por ese organismo de seguridad estadounidense.

En el caso del mexicano, los documentos revelan intercepciones de mensajes ocurridos en 2012 antes de que asumiera el cargo. En el caso de Rousseff, la información indica que la agencia tuvo acceso a sus mensajes aunque no detalla el contenido y destinatario.

Para Michael Shifter, presidente de la organización Diálogo Interamericano, en Washington, las informaciones sobre espionaje amenazan las relaciones "cordiales pero distantes" entre Brasil y Estados Unidos.

"Estas revelaciones son un fuerte golpe al esfuerzo por aumentar la confianza entre los dos países. Para mantener ese esfuerzo, la administración Obama debe ser menos displicente y más firme y abierta sobre estas indignantes prácticas de la NSA", declaró Shifter por teléfono a la AP.

Alertó que si esta situación no es bien atendida puede conducir a un deterioro en las relaciones entre los dos países. "Si eso ocurre, los dos países perderán", dijo.

-----

Contribuyó con esta información el periodista de la AP Josh Lederman en San Petersburgo, Rusia.