Cataluña podría renunciar a referendo separatista

Cataluña admitió el jueves por primera vez que renunciará a la celebración de un referendo para separarse del resto de España el año que viene si no cuenta con el aval de Madrid.

El presidente regional de Cataluña, Artur Mas, dijo que la consulta, prevista para 2014, debe ser legal y su resultado vinculante. Hasta la fecha, Mas había defendido la votación al margen de la postura del gobierno central, que ha dicho en reiteradas ocasiones que frenará el referendo al considerarlo ilegal.

Si no es posible el acuerdo y como alternativa al esperado rechazo del presidente Mariano Rajoy, Mas explicó que baraja la convocatoria de elecciones regionales plebiscitarias en 2016, en las que los partidos catalanes deberían concurrir con una posición clara a favor o en contra de la independencia de Cataluña del resto de España.

"Si no hay otra manera de hacer esta consulta se hará con las elecciones, que procuraré que sean en el 2016", dijo Mas en una entrevista a la emisora Catalunya Radio.

Otra de las razones esgrimidas por Mas para justificar el eventual retraso sería la necesidad de centrarse en la recuperación económica.

Cataluña, con 7,5 millones de habitantes, es la primera economía del país y supone casi 20% del Producto Interno Bruto de España. Pero actualmente sufre una grave crisis de deuda y sus finanzas se sustentan gracias a un rescate económico del gobierno central que suma 12.580 millones de euros (16.605 millones de dólares) entre 2012 y 2013.

Las autoridades catalanas sostienen que la región se ha empobrecido porque aporta mucho al Estado y recibe poco a cambio.

Mas, que proviene de un partido nacionalista de centroderecha, lidera un gobierno frágil con el apoyo de la formación independentista de izquierdas Esquerra Republicana de Catalunya, que antepone la celebración de la consulta en 2014 a cualquier otro objetivo.

Los gobernantes de Cataluña dan por hecho que la inmensa mayoría de la sociedad catalana está a favor de independizarse de España, pero las encuestas demuestran que el apoyo a la secesión no es ni mucho menos abrumador y en el mejor de los casos alcanza el 50%.

El respaldo es prácticamente mínimo si esa teórica independencia supusiera la salida de la Unión Europea. Bruselas ha advertido en el pasado que la independencia de un territorio que forme parte de cualquiera de los 28 estados miembros supondría su expulsión automática del bloque.

El próximo 11 de septiembre, festividad local en Cataluña, se espera que decenas de miles de personas formen una cadena humana de 400 kilómetros a favor de la independencia.

En respuesta, también se ha convocado otra cadena humana en defensa de la permanencia de Cataluña en España junto a la emblemática Sagrada Familia de Barcelona.