Dos coroneles activos de la policía fueron enviados a prisión el miércoles luego de que la Fiscalía los sindicó de tratar de obstruir la investigación por la muerte de un joven grafitero en agosto de 2011, se informó oficialmente.

La determinación de un tribunal penal, entregada en una audiencia pública en un complejo judicial capitalino, afectó a los coroneles José Javier Vivas y Nelson de Jesús Arévalo.

El 25 de junio, los dos oficiales habían sido detenidos en una primera instancia.

El 5 de julio siguiente, sin embargo, recuperaron la libertad luego de que otro despacho judicial no encontró méritos para mantenerlos en prisión. Esa determinación fue apelada por la Fiscalía y conllevó a la detención en la jornada de los dos coroneles.

A Vivas y Arévalo les fueron imputados los delitos de falsedad en documento, porte ilegal de armas y favorecimiento de homicidio.

Pero ninguno de los dos oficiales participó materialmente en el asesinato de Diego Felipe Becerra, que fue cometido por un agente de la institución cuando escribía letreros en las calles bogotanas.

La policía en su momento informó falsamente que Becerra había sido muerto porque estaba participando en el atraco de un autobús. Por eso la Fiscalía sindica a Vivas y Arévalo de haber manipulado la escena del crimen.

Recientemente la dirección de la policía nacional pidió perdón a nombre de la institución por la muerte de Becerra.