Candidatos efectúan última llamada en Japón

Los candidatos efectuaban sus últimos actos de campaña con vistas a las elecciones para la cámara alta del domingo y que previsiblemente ganará con facilidad la coalición de gobierno del primer ministro Shinzo Abe en coincidencia con una leve recuperación económica del país.

Una victoria daría al Partido Liberal Democrático de Abe y al partido socio menor Nuevo Komeito el control de ambas cámaras del Parlamento, un objetivo imposible para el gobierno en los últimos años, lo cual facilitaría la aprobación de leyes en momentos en que Japón afronta enormes desafíos estructurales, como un veloz envejecimiento de la población y un abultamiento de la deuda nacional.

La reactivación de la economía, que ha permanecido estancada mucho tiempo, es la principal prioridad de los electores y Abe está consciente de esta situación.

Una enérgica flexibilización monetaria y canalización del gasto a obras públicas --los primeros dos de tres "ejes" del programa económico "Abenomics" del primer ministro-- han sido fructíferos en cierta medida: estimularon al alza el mercado bursátil, aumentaron la confianza empresarial y quitaron presión a los exportadores vitales de Japón mediante un debilitamiento del yen.

Sin embargo, yacen adelante importantes desafíos económicos, como el compromiso de Abe de llevar a cabo reformas económicas tendentes a incrementar la competitividad de Japón --el tercer "eje"-- así como una decisión en el tercer trimestre a fin de concretar el aumento del impuesto a las ventas en abril próximo de 5 a 8%, medida que algunos advierten podría descarrilar la recuperación, que aún se encuentra en ciernes.

Una victoria convincente en los comicios del domingo, en los que están en juego la mitad de las 242 bancas de la cámara alta --que es menos poderosa en el Parlamento-- podría alentar a Abe y sus partidarios en el Partido Liberal Democrático a perseguir una agenda nacionalista, misma que abandonó cuando ocupó por primera vez el cargo en 2006 y 2007.