El ex agente de inteligencia cubano, René González, convocó a sus compatriotas a llenar la isla de cintas amarillas como un mensaje de fuerte carga simbólica hacia Estados Unidos para que libere a otros cuatro colegas presos desde hace 15 años.

"Quiero que este 12 de septiembre en el país se produzca un terremoto...un mensaje del pueblo cubano al pueblo norteamericano", expresó González en una alocución en la televisión difundida el martes por la noche.

El 12 de septiembre se cumplirán 15 años del arresto de 5 agentes cubanos --entre ellos González-- condenados por desarrollar inteligencia en Estados Unidos infiltrándose en grupos anticastristas violentos de La Florida.

"Que ese día la isla de Cuba se sacuda y aparezcan cintas amarillas en los árboles, en los balcones, en las personas, como quiera que se les ocurra usarlas, en las mascotas, como ustedes lo decidan, que esas cintas amarillas llenen al país y que no pueda ser ignorado", expresó González.

Explicó que la cinta amarilla "para el norteamericano medio es un símbolo de amor, es un símbolo de cariño".

El ex agente fue liberado en 2011 tras cumplir su condena pero se le impusieron tres años de libertad restringida en La Florida por ser estadounidense. La fiscalía y la jueza le permitieron en mayo de 2013 entregar su ciudadanía para regresar a quedarse en Cuba.

Los otros cuatro: Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González permanecen en cárceles de Estados Unidos.

En el caso de Hernández, si cumple toda su condena deberá permanecer hasta su muerte en la cárcel.

Una serie de apelaciones determinaron que las penas estaban sobredimensionadas y activistas y el gobierno cubano están demandando que el presidente Barack Obama use sus prerrogativas y los libere.

González explicó a sus compatriotas la historia de la cinta amarilla, cuya tradición se inició durante la guerra civil inglesa, cuando las esposas de los soldados los esperaban. Aunque fue cambiando su significación, en los 70 una canción sacó a relucir de nuevo su uso.

El caso de "los cinco" es un punto de tensión en las ríspidas relaciones entre Cuba y Estados Unidos, pues la isla considera a estos hombres como "héroes" por los ataques que se evitaron gracias a su información.

Una campaña de bombazos --financiada y organizada por grupos de exiliados anticastristas-- en hoteles en 1997 dejo a un turista muerto.

Analistas indicaron que una mejora en los nexos podría comenzar si se logra un intercambio humanitario de los cuatro por el contratista estadounidense preso en Cuba Alan Gross.

Gross fue sentenciado en 2011 a 15 años en Cuba por ingresar equipos de telecomunicaciones ilegales en la isla bajo contrato del Departamento de Estado.

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Andrea Rodríguez esta en Twitter como: www.twitter.com/ARodriguezAP