Mueren 17 en choques en la frontera de Cachemira

Insurgentes atacaron el viernes por la mañana un campamento del ejército de la India en la disputada región de Cachemira provocando un tiroteo en el que fallecieron once soldados indios y seis presuntos radicales, dijeron funcionarios.

Al menos tres ataques más tuvieron lugar el viernes en la zona, que durante el mes de diciembre está celebrando elecciones.

Un oficial del ejército dijo a la The Associated Press que los rebeldes lanzaron granadas y dispararon rifles automáticos cuando trataban de entrar en la unidad de artillería del campamento en la región de Uri. Las instalaciones están cerca de la altamente militarizada línea de control que divide a la región del Himalaya en dos: una parte administrada por India y otra controlada por Pakistán.

Ocho soldados, incluyendo un teniente, y tres policías fallecieron por el bando indio, mientras que seis insurgentes fueron asesinados, dijo la policía. Los funcionarios hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a hablar con los medios.

Algunos de los rebeldes lograron entrar en las instalaciones mientras disparaban ráfagas de balas, dijeron las fuentes.

"El fuego acaba de detenerse ahora, pero parece que tres insurgentes siguen atrincherados dentro del campamento", dijo el jefe de policía de la Cachemira india, K. Rajendra.

Ninguno de los varios grupos rebeldes activos en Cachemira emitió un comunicado sobre los enfrentamientos del viernes, que se produjeron dos días después de otro tiroteo en la vecina región de Handwara. Seis presuntos rebeldes y un oficial del ejército indio fallecieron entonces.

Los grupos rebeldes luchan contra el gobierno indio desde 1989, pero la mayoría de los actos violentos suceden durante los meses de verano cuando hay temperaturas más cálidas. Más de 68.000 personas fueron asesinadas desde el levantamiento y posterior represión del ejército indio de 1989, que también suprimió en gran medida la insurgencia.

Sin embargo, recientemente se ha registrado una oleada de ataques coincidiendo con elecciones locales en la región. El primer ministro indio, Narendra Modi, ha visitado la zona dos veces en el último mes, y está previsto que regrese el lunes para dar un discurso de campaña en Srinagar.

La violencia no disuade a los votantes, ya que los responsables de los comicios dijeron que la participación en las dos primeras fases - de las cinco que componen las elecciones - fue de alrededor del 70%.

India y Pakistán han librado tres guerras desde 1947 por las demandas del otro para controlar el territorio. India acusa a Pakistán de apoyar a los insurgentes con armas y entrenamiento, mientras que Islamabad niega rotundamente las afirmaciones diciendo que solo ofrece apoyo moral y diplomático a su causa.