Fosa común con jornaleros mexicanos recibe lápida

Veintiocho jornaleros que fueron enterrados en una fosa común después de que el avión en que viajaban hacia México se estrelló en el centro de California en 1948, tienen ahora sobre su tumba una lápida que lleva sus nombres.

El entierro de los trabajadores sin nombre fue motivo de una canción de Woodie Guthrie, que fue interpretada durante años por cantantes de protestas de la talla de Joan Báez, Bob Dylan y Bruce Springsteen.

El monumento de granito fue develado el lunes en el sitio de la tumba erigida en el Cementerio Católico de Holy Cross en Fresno.

Muchos de los jornaleros regresaban a México después de haber participado en el programa de braceros, que permitía que trabajadores mexicanos ingresaran legalmente a Estados Unidos a fin de realizar faenas por temporadas agrícolas. Su aeronave se estrelló en el Cañón Los Gatos cerca de Coalinga y murieron todas las personas que iban a bordo, incluidos los 28 trabajadores, tres miembros de la tripulación y un guardia de inmigración.

El esfuerzo de recordar la memoria de los trabajadores fue encabezado por el escritor Tim Hernández, que nació en Fresno y quien actualmente escribe sobre ellos.

En la tumba sólo existía una lápida sin nombres que decía simplemente "28 ciudadanos mexicanos que murieron en un accidente de aeroplano".

Noticias de la época listaban los nombres de los cuatro estadounidenses, pero llamaban a los trabajadores agrícolas simplemente "deportados". Ese trato enfureció a Guthrie, quien escribió su famosa canción de protesta "Deportee (Plane Wreck at Los Gatos)".

El esfuerzo por recordar a los trabajadores fue encabezado por el escritor Tim Hernández, quien creció en el centro de California y se topó con un artículo sobre el accidente del avión cuando revisaba periódicos antiguos en la Biblioteca del Condado de Fresno.

Hernández, quien está escribiendo ahora un libro sobre los trabajadores agrícolas, tuvo la colaboración de la Diócesis de Fresno para rastrear el nombre de los braceros, a miembros de sus familias y sus historias. Aunque los registros de iglesia de la diócesis tenían nombres parciales mal deletreados, el escritor y directivos de la diócesis consiguieron actas de defunción para todos los trabajadores y reconstruyeron sus nombres completos. Además recaudaron aproximadamente 14.000 dólares para la lápida y la ceremonia de dedicatoria.

Más de 500 personas asistieron a la misa y dedicatoria de la lápida en el cementerio de Fresno, incluidos familiares de quienes fallecieron en al accidente. En la ceremonia se interpretó la canción "Deportee" (Deportado).

Los nombres de los 28 ciudadanos mexicanos inscritos en la lápida son: Miguel Negroros Álvarez, Francisco Llamas Durán, Santiago García Elizondo, Rosalío Padilla Estrada, Tomasa Avena de García, Bernabé López García, Salvador Sandoval Hernández, Severo Medina Lara, Elías Trujillo Macías, José Rodríguez Macías, Tomas Padilla Márquez, Luis López Medina, Manuel Calderón Merino, Luis Cuevas Miranda, Martín Razo Navarro, Ignacio Pérez Navarro, Román Ochoa Ochoa, Ramón Ramírez Paredes, Apolonio Ramírez Plascencia, Guadalupe Laura Ramírez, Alberto Carlos Raygoza, Guadalupe Hernández Rodríguez, María Santana Rodríguez, Juan Valenzuela Ruiz, Wenceslao Ruiz, José Valdivia Sánchez, Jesús Meza Santos y Baldomero Marcas Torres.

La lápida incluye además los nombres de los cuatro estadounidenses, aunque fueron sepultados en otros cementerios: Francis "Frank" Atkinson, piloto de Long Beach; Marion Harlow Ewing, Balboa, copiloto; Lillian "Bobbie" Atkinson, sobrecargo de Long Beach; y Frank E. Chaffin, agente de inmigración de Berkeley.