Frágil en los momentos decisivos, la versión más devaluada de Roger Federer se despidió el lunes del Abierto de Estados Unidos en una instancia inédita: los octavos de final.

Tommy Robredo, un español que en mayo del año pasado se ubicaba como número 471 del mundo, venció a Federer por primera vez en 11 enfrentamientos directos al imponerse 7-6 (3), 6-3, 6-4, la más reciente derrota que sufre el suizo en una decepcionante temporada.

Cada vez más lejos de la aureola de invencibilidad forjada con sus 17 títulos en torneos de Grand Slam, Federer capituló con un revés que se fue de largo.

Se trata de la primera vez que Federer tropieza en esta etapa del US Open.

"Siento que yo mismo me he derrotado, sin querer quitarle crédito a Tommy", dijo Federer, quien apenas capitalizó dos de 16 bolas de quiebre y cometió 43 errores no forzados. "Ha sido una actuación decepcionante".

La derrota acentúa la percepción de que Federer, a sus 32 años, se encuentra en un declive irreversible. Esta es la primera temporada desde 2002 en la que no logró alcanzar ninguna final de las cuatro grandes citas. Y aquel fue precisamente el último año en que el jugador con más semanas en la cima del ránking mundial estuvo en un peldaño tan bajo como el actual, número siete.

"Así ha sido mi vida. Cuando pierdo, la gente queda atónita cuando juego de esta manera", indicó.

Federer falló en las semifinales del Abierto de Australia en enero y luego en los cuartos de final en el Abierto de Francia a inicios de junio. Poco después se produjo su caída en la segunda ronda de Wimbledon al sucumbir ante Sergiy Stakhovsky, un rival que era el 116 del mundo.

Pero Federer sostuvo que su intención es la de seguir compitiendo.

"Tengo que seguir entrenando, trabajar más duro y olvidarme de esta derrota lo más pronto posible", dijo.

La derrota también desbarató la expectativa de un primer cruce contra su némesis Rafael Nadal (2) en Flushing Meadows. Entre ambos acumulan 29 títulos en las máximas citas y una rivalidad de 31 partidos que nunca ha tenido un capítulo en Nueva York.

Nadal se citó con su compatriota Robredo tras venir de atrás para vencer 6-7 (4), 6-4, 6-3, 6-1 al alemán Philipp Kohlschreiber (22). La victoria dejó en 19-0 la marca de Nadal este año en superficie de cemento.

"La verdad es que no me da tiempo para pararme a pensar si me da pena o no", dijo Nadal sobre el frustado duelo contra Federer. "La realidad era jugar una final en el escenario más grande. Tras unos cuartos de final queda mucho para definir el torneo... Ojalá pueda ser algún día, pero lo cierto es que ni yo ni él ya somos tan jóvenes".

Al perder ante Robredo (19), Federer hilvana una racha poco gratificante: derrotas consecutivas antes de la fase de cuartos en los Grand Slams.

Robredo solía ser el tipo de adversario al que Federer vencía sin despeinarse, aunque el español de 31 años tampoco es alguien cualquiera.

Dueño de una gran fortaleza mental e incansable para correr, Robredo alcanzó el número cinco del mundo en 2006 y esta es la séptima vez que se instala entre los ocho mejores de un grande.

Pero Robredo había desaparecido del mapa tenístico, alejado un año y medio por su lesión en la pierna izquierda. Debió escalar posiciones disputando torneos challengers hasta que apareció dando zarpazos en el Abierto de Francia este año.

En la arcilla de París, Robredo cumplió con algo que nadie había conseguido desde 1927, al ganar tres partidos en fila tras perder los dos primeros sets.

Amén de que estaba 0-10 en su historial frente a Federer hasta el lunes de lluvia y calor en Nueva York, Robredo sólo había podido rasguñarle tres de los 27 sets que habían disputado. Además, el español tenía un poco alentador récord de 0-7 en la ronda de octavos en el US Open.

Pero Robredo exhibió un tenis inspirado que frustró a Federer, quien dispuso de seis bolas de quiebre tanto en el segundo como tercer set. El suizo las dejó pasar todas, incluyendo cinco en el cuarto game del tercer parcial.

"Soy afortunado de poderle haber ganado una vez a Roger Federer, al mejor de todos los tiempos", dijo Robredo, reconociendo que durante el tramo final sintió que "las piernas me temblaban".

Nadal, en cambio, no da respiro nada. Ante Kohlschreiber, el número dos del mundo encaró sólo una bola de quiebre y la levantó. Después de cuatro partidos en el torneo, Nadal aún no ha cedido un juego con su saque.

Otro español, David Ferrer (4) derrotó 7-6 (2), 3-6, 7-5, 7-6 (3) al serbio Janko Tipsarevic (18) para clasificarse por octava vez seguida a la ronda de cuartos en un Grand Slam.

Se las verá con el francés Richard Gasquet (8), quien levantó un match point y sobrellevó una andanada de 39 aces de Milos Raonic para vencer 6-7 (4), 7-6 (4), 2-6, 7-6 (9), 7-5. Raonic (10) buscaba convertirse en el primer canadiense en clasificarse a cuartos de final de un grande en la era abierta.

Gasquet venía con un récord de 1-15 en duelos de cuarta rueda en los Slams y esa solitaria victoria fue en Wimbledon 2007, perdiendo 10 en fila tras la misma. Avanzó pese a que Raonic le superó en puntos ganados (207-195) y hasta borrando una bola de partido con un 8-7 en contra durante el desempate del cuarto parcial.

El Federer-Robredo había sido programado inicialmente para el estadio Arthur Ashe, la cancha principal del complejo, con capacidad para 23.000 espectadores, pero se trasladó a la pista del Louis Armstrong, con dimensiones más pequeñas y menor aforo.

Federer no había jugado en la Armstrong desde 2006, pero negó que eso le haya afectado. La culpa, insistió, se debió exclusivamente a sus imprecisiones.

También el lunes, por la rama femenina, Roberta Vinci avanzó a cuartos de final por segundo año consecutivo al vencer 6-4, 6-2 a su compatriota italiana Camila Giorgi.

Y Vinci (10) enfrentará otra vez a una italiana en esa instancia. La rival será Flavia Pennetta, quien superó 6-2, 7-6 (3) a la rumana Simona Halep (21).

En tanto, la eslovaca Daniela Hantuchova doblegó 6-3, 5-7, 6-2 a la estadounidense Alison Riske.

La fuerte lluvia al mediodía provocó la posposición del duelo entre Victoria Azaranka y Ana Ivanovic, ahora pautado para el martes.