La policía en Nueva York que investiga el deceso de un niño de un año tras recibir un disparo en la cabeza mientras estaba en su carriola, cree que el padre era el blanco.

Las autoridades tienen algunas pistas sobre la muerte de Antiq Hennis, ocurrida en una calle de Brooklyn el domingo por la noche y creen que su fallecimiento podría estar relacionado con un asunto de pandillas, dijo el comisionado de la policía Raymond Kelly. Anthony Hennis, el padre del niño, tiene antecedentes penales y no estaba cooperando con la policía en su investigación, dijo Kelly, quien no dio más detalles.

Hennis, de 21 años, acababa de ir a recoger a Antiq a la casa de la madre del niño, Cherise Miller, y lo llevaba de visita con la abuela del padre, informó la policía. Hennis puso al niño en su carriola y lo iba empujando por el vecindario de Brownsville cuando comenzaron los disparos.

Lenore Steele, abuela del niño, dijo que escuchó los balazos antes de que Hennis corriera hacia ella.

"Entonces él se cayó al piso y dijo '¡abuela, le dispararon a mi niño! ¡Le dispararon a mi niño, abuela!''', relató Steele.

Duelo e indignación se sintió por la muerte del niño el lunes durante un acto público a 2,4 kilómetros (milla y media) de distancia, donde el alcalde Michael Bloomberg dijo que el asesinato "es una tragedia para la familia, para esta comunidad, para la ciudad entera".

Efectuaron cuatro disparos y uno de ellos le dio a Antiq en el lado izquierdo de la cabeza. Fue declarado muerto cuando llegó al hospital.