Obama ordena revisar política sobre rehenes

En momentos que los terroristas han decapitado a estadounidenses, el presidente Barack Obama ordenó una revisión de las normas de respuesta de Estados Unidos en casos de ciudadanos tomados como rehenes en el extranjero.

La revisión ocurre en momentos en que algunos familiares de los ejecutados en tales circunstancias se han quejado de que Estados Unidos no ha hecho lo suficiente para intentar salvar a los suyos. Josh Earnest, secretario de Prensa de la Casa Blanca, dijo que Obama ordenó revisar los esfuerzos de recuperación dada "la extraordinaria naturaleza de algunas de las tomas de rehenes que vimos este año".

Earnest señaló que la revisión no incluirá la postura adoptada desde hace mucho tiempo por Estados Unidos de negarse a pagar rescate, que contrasta con la de muchos otros gobiernos.

"El presidente sigue creyendo, al igual que lo han hecho otros mandatarios, que lo que más conviene a los ciudadanos estadounidenses es no pagar rescates a ninguna organización, y mucho menos a una organización terrorista", dijo Earnest. "Y la razón es simple: no queremos poner a otros ciudadanos estadounidenses en un peligro todavía mayor cuando estén por el mundo".

El domingo, milicianos del grupo Estado Islámico publicaron un video sobre la decapitación del cooperante estadounidense Peter Kassig, lo que siguió a la muerte por decapitación de los periodistas norteamericanos James Foley y Steven Sotloff a principios de este año. Jeff Rathke, portavoz del Departamento de Estado, dijo el martes que todavía hay una "cifra pequeña" de ciudadanos estadounidenses que son rehenes del grupo Estado Islámico, pero se negó a dar una cifra exacta.

En una carta enviada el martes a Obama, el legislador californiano Duncan Hunter exhortó al presidente a asignar a una persona del gobierno para que encabece los esfuerzos para recuperar a los ciudadanos estadounidenses. "Creo firmemente que no estamos agotando todas las opciones", escribió Hunter, miembro de la Comisión de Servicios Armados de la Cámara de Representantes.

Hunter ha dicho que Estados Unidos trató de pagar a un intermediario afgano a inicios de este año para conseguir la liberación del sargento del ejército Bowe Bergdahl, cautivo de los talibanes, pero el intermediario desapareció con el dinero. El Pentágono ha negado que haya pagado en efectivo y a final de cuentas Bergdahl fue entregado a Estados Unidos a cambio de la liberación de cinco prisioneros talibanes recluidos en la prisión militar en la base de Guantánamo, en Cuba.

Joe Kasper, portavoz de Hunter, dijo que la revisión del gobierno tiene que estudiar la posibilidad de pagar, incluso si no hay un cambio de política. "Hay muchas maneras en que se podría manejar el asunto de incentivos monetarios, incluidas opciones en las que no se requiere pagar a los captores. Pero necesitamos asegurarnos que existe una mejor comprensión sobre este frente, específicamente para la gente que tiene la tarea de recuperar estadounidenses en áreas hostiles", agregó.

La Ley Patriota de Estados Unidos prohíbe cualquier pago o asistencia a grupos terroristas que podría fomentar su apoyo, y las familias de rehenes han sido advertidas de que no infrinjan la ley. Pero el asunto de pagos por parte de familias o empresas estadounidenses se debate en el gobierno de Obama desde que comenzaron las decapitaciones, dijo un funcionarios estadounidense con conocimiento de las conversaciones.

Christine Wormuth, funcionaria del Departamento de Defensa, dijo en una carta dirigida la semana pasada a Hunter que la revisión está enfocada en estudiar la vinculación con las familias de los rehenes, recopilación de información de inteligencia y esfuerzos diplomáticos para encontrar y rescatar a los rehenes.

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Nedra Pickler está en Twitter en https://twitter.com/nedrapickler