Brasil presenta planes en lucha contra pobreza

La ministra encargada de la lucha contra la miseria y el hambre en Brasil dijo el martes que el estado tiene que tomar un papel más activo en encontrar a los que aún sufren de pobreza y proporcionarles acceso a mejores servicios públicos.

Tereza Campello, ministra de Desarrollo Social, dijo que ya no basta decir que los pobres son los que deben buscar la ayuda del estado con programas de transferencia de fondos.

"Ahora tenemos la responsabilidad de sacar a esos brasileños de ese estado y garantizar el acceso a un conjunto de otras políticas públicas", dijo Campello en el seminario "Un Mundo sin Pobreza" que reunió a académicos, economistas de muchos países así como a representantes de las Naciones Unidas y del Banco Mundial.

La ministra dijo que el mayor desafío en la lucha contra la pobreza es ahora mejorar la calidad de los servicios públicos como la educación y saneamiento, así como también ayudar a emparejar a compañías con una mejor oferta de mano de obra. Otros profesores elogiaron las políticas públicas de Brasil que consiguieron reducir la pobreza crónica de un 6,7% a un 1,6% entre 2004 y 2012. En la última década, Brasil prácticamente erradicó el hambre y robusteció su clase media con más de 40 millones de personas que salieron de la clase baja.

Sin embargo, datos recientes muestran que el número de brasileños con ingresos por debajo de unos 30 dólares creció del 2012 al 2013 un 3,7% a 10,5 millones de personas. Fue la primera vez que aumentó desde el 2003.

Campello rechazó el martes que eso represente una tendencia al decir que es sólo una curva ya que "no tenemos ningún dato factual que muestre que la pobreza extrema paró de caer". La funcionaria dijo que en el futuro próximo presentará un estudio al respecto.

Margaret Grosh, economista en Desarrollo Humano del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, dijo que los triunfos de Brasil también exigen mejoras en el control de registros de transferencia de fondos para garantizar que no hay abusos en el sistema. Con el conocido programa Bolsa Familia, Brasil ofrece dinero condicionalmente a familias que envíen a sus hijos a la escuela y a consultas médicas.

"Han sido consistentes en la dirección de sus políticas, tenaces en sus esfuerzos, muy innovadores y finalmente han demostrado resultados", dijo Grosh. "El éxito trae consigo nuevas presiones".