Congo: denuncian 51 muertos en campaña antidelito

La policía de la capital del Congo efectuó docenas de matanzas extrajudiciales en una campaña contra las pandillas de delincuentes, denunció la organización Human Rights Watch.

El gobierno dijo que se trataba de una denuncia exagerada y esgrimió como prueba las condenas a policías involucrados.

En un informe difundido el martes, la organización defensora de los derechos humanos afirma que la policía cometió abusos durante la "Operación Likofi", una ofensiva de tres meses lanzada en noviembre para contrarrestar un aumento de robos armados y otros delitos de pandillas conocidas como "kufuna". El informe detalla denuncias similares formuladas el mes pasado por una oficina de derechos humanos de las Naciones Unidas.

La policía mató a por lo menos 51 hombres y adolescentes inermes frente a sus casas o en mercados al aire libre para un mayor efecto intimidatorio, dice el informe. Cinco tenían entre 14 y 17 años y otras tres docenas desaparecieron, agrega.

Human Rights Watch instó a los donantes internacionales y la ONU a presionar al Congo para que arreste y juzgue a los responsables. Dijo que el general Celestin Kanyama, supuestamente el comandante de la operación, debería ser suspendido pendiente una investigación judicial.

El informe exagera, dijo el vocero del gobierno Lambert Mende Omalanga a The Associated Press. Desestimó el pedido de suspensión del general. "Es presuntuoso por parte de Human Rights Watch, y nosotros no trabajamos así", recalcó.

Durante la redada, la policía de Kinshasa efectuó numerosos allanamientos y a veces mató a inocentes, dijo HRW. Las autoridades encubrieron el hecho ordenando a los médicos no informar sobre las bajas, amenazando a periodistas y negando a los familiares el acceso a los cadáveres, según el informe.

La semana pasada el ministro Richard Muyej insistió en que unos 30 policías fueron condenados por su conducta durante la campaña, incluso cinco acusados de asesinato y homicidio y dos por secuestro o detención ilegal.