Los ministros de Relaciones Exteriores de Brasil y Japón se pronunciaron el lunes contra una acción militar en Siria como lo planteó el presidente estadounidense Barack Obama en respuesta a las denuncias de uso de armas químicas por parte del gobierno de Damasco.

"En el caso sirio no hay solución militar posible para la crisis. Tiene que haber solución política y apoyamos fuertemente la realización de una segunda reunión en Ginebra para buscar por el diálogo, por la negociación, una solución al conflicto", expresó el canciller brasileño Luiz Alberto Figueiredo en conferencia de prensa tras una reunión con su colega japonés Fumio Kishida.

El ministro del país asiático comentó sobre el tema que "entendemos que debemos buscar una solución negociada, una solución pacífica para el asunto" del uso de armas químicas en Siria.

Figueiredo, quien asumió la semana pasada como jefe de la diplomacia brasileña, insistió en que Brasil solo puede apoyar el uso de la fuerza con autorización expresa del Consejo de Seguridad de la ONU.

Explicó que tal tipo de acción militar en las relaciones internacionales está prevista solo como último recurso en caso de autodefensa de un país o de una determinación específica de la ONU.

"No es lo que tenemos hoy en día, por lo tanto cualquier acción de uso de la fuerza fuera de ese cuadro será una violación al derecho internacional", sostuvo Figueiredo.

Los dos ministros indicaron que aguardan el informe de una misión de la ONU que visitó Siria para investigar las denuncias sobre uso de armas químicas antes de decidir cómo proceder en el caso.