El presidente Barack Obama invitará al senador John McCain a la Casa Blanca, con la esperanza de que su rival en la elección presidencial de 2008 lo ayude a vender la idea de una intervención militar en Siria a una nación desgastada por más de una década de guerras.

Tras haber anunciado el fin de semana que solicitaría aprobación del Congreso para efectuar ataques militares contra el régimen del presidente Bashar Assad, el gobierno de Obama ahora trata de ganarse el apoyo de los estadounidenses y de sus representantes.

La reunión de lunes con McCain tiene como fin atender las inquietudes de quienes sienten que Obama no hace lo suficiente para sancionar a Assad por un ataque del mes pasado contra suburbios de Damasco en el que Estados Unidos dice se empleó gas sarín y murieron al menos 1.429 civiles, de los que más de 400 eran niños.

En el otro lado del espectro, algunos legisladores republicanos y demócratas no quieren ningún tipo de acción armada.