Capitán del ferry surcoreano, condenado a 36 años

Un tribunal de distrito surcoreano condenó a 36 años de prisión al capitán de un transbordador que naufragó, señalando que fue negligente y abandonó a sus pasajeros en el desastre en abril, en el que murieron más de 300 personas.

El esperado veredicto se produjo mientras continúan el dolor y las acusaciones en torno a uno de los peores desastres de la historia de Corea del Sur. Los familiares de las víctimas, en su mayoría adolescentes, criticaron de inmediato la sentencia para el capitán Lee Joon-seok y otros cuatro tripulantes, al considerarla demasiado suave. Algunos de los parientes lloraron y gritaron durante la sesión en el tribunal.

"¿Sabe cuántos niños están muertos?", dijo uno de los familiares, según un abogado de la defensa.

El Tribunal del Distrito de Gwangju, en Corea del Sur, absolvió a Lee de un cargo de homicidio porque resultaba difícil creer que supera que sus acciones pudieran causar tal número de muertes, según un comunicado judicial. El texto señaló que Lee había dado una orden de evacuación.

El capitán, demonizado por el público, podría haber sido condenado a muerte por los cargos de homicidio. Corea del Sur no ha ejecutado a nadie desde 1997, aunque sus tribunales emiten de forma ocasional veredictos de pena capital.

Lee se disculpó por abandonar a los pasajeros, pero dijo que no sabía que sus acciones llevarían a tantas muertes.

Además, el jefe de ingenieros del buque fue condenado a 30 años de prisión, y otros 13 tripulantes recibieron penas de hasta 20 años de cárcel, señaló el comunicado.

El ingeniero, Park Ki-ho, fue condenado por homicidio porque abandonó a dos colegas heridos, escapó del ferry y no mencionó los heridos a los equipos de rescate, a pesar de que sabía que morirían sin ayuda, según el comunicado.

Sin embargo, el tribunal absolvió a otros dos miembros de la tripulación de los cargos de homicidio con el mismo argumento empleado para exonerar al capitán de la acusación de homicidio. Esos acusados recibieron penas de 15 y 20 años de cárcel.

La fiscalía y los tripulantes tienen una semana para apelar.

Los 15 tripulantes encargados de la navegación del transbordador Sewol se han enfrentado a duras críticas del público porque escaparon del barco siniestrado cuando muchos de sus pasajeros permanecían atrapados en el interior. A bordo del barco había un total de 476 personas y sólo 172 fueron rescatadas. La mayoría de los muertos eran estudiantes de secundaria que viajaban a una isla sureña para un viaje escolar.

Casi siete meses después del naufragio se han recuperado 295 cuerpos, y nueve siguen desaparecidos. Las autoridades surcoreanas dijeron el martes que habían puesto fin a las tareas de búsqueda porque sólo había una remota posibilidad de encontrar más cuerpos, y habían aumentado las preocupaciones sobre la seguridad de los buceadores. Dos buceadores civiles murieron tras caer inconscientes durante las búsquedas.

"Como nuestros seres queridos permanecen atrapados en las frías aguas, esta decisión es insoportablemente dolorosa para nosotros. Pero solicitamos que se detuvieran la tareas de búsqueda (por motivos de seguridad)", indicó entre lágrimas Min Dong-im, de 36 años, esposa de un profesor desaparecido, en una rueda de prensa emitida por televisión.

El naufragio de Sewol provocó una conmoción nacional, y una poco habitual introspección sobre las laxas normativas de seguridad. Las autoridades culparon del desastre a la sobrecarga de mercancía, almacenaje inadecuado, tareas de rescate mal ejecutadas y corrupción en la naviera que impidió gastos apropiados en seguridad, así como al comportamiento de la tripulación.

Los legisladores surcoreanos aprobaron el viernes la disolución de la guardia costera y el traspaso de sus responsabilidades a otras agencias del gobierno. La guardia costera fue criticada por unos esfuerzos de rescate lentos y poco profesionales. Además, la semana pasada, tres familiares del multimillonario propietario del barco fueron condenados a hasta tres años de cárcel, unos cuatro meses después de que el magnate apareciera muerte tras fugarse.

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El periodista de la Associated Press Kim Ton-hyung contribuyó a este despacho.