Estados Unidos construye dos bases navales en Honduras para combatir la creciente actividad del narcotráfico en el Atlántico y otra opera desde este año, dijo el domingo el ministro de Defensa, Marlon Pascua.

A esas instalaciones se suma la Base Aérea de Palmerola, unos 45 kilómetros al norte de Tegucigalpa, construida por Washington en 1984 para contrarrestar el avance izquierdista de Nicaragua en Centroamérica durante esa década.

En Palmerola permanecen alrededor de 400 soldados norteamericanos, los que son reemplazados cada tres meses.

"Estados Unidos está dando un respaldo fuerte en este aspecto a Honduras", añadió Pascua en una rueda de prensa.

La primera base opera ya en Guanaja, en el archipiélago de Islas de la Bahía, al norte de Honduras. La otra se construirá en la laguna de Caratasca, en la provincia de Gracias a Dios, fronteriza con Nicaragua, mientras que la tercera estará en Puerto Castilla, ambas sobre el Atlántico.

Pascua sostuvo que "Estados Unidos está consciente de la labor que realizan las fuerzas armadas hondureñas en la lucha antidrogas".

El ministro dijo que no conoce el monto total de la inversión estadounidense en las bases. Pascua habló en momentos que el Congreso de Estados Unidos analiza retener la millonaria ayuda militar a Honduras por denuncias de frecuentes violaciones a los derechos humanos en el país.

Estadísticas oficiales indican que Washington otorgó una asistencia a Honduras de casi 163 millones de dólares en los últimos tres años y que en el 2013 proyecta elevarla a 58,2 millones.

Por el territorio hondureño pasa 80% de las drogas que llegan a México de Sudamérica con destino a Estados Unidos, según las autoridades.

El ejército y la policía decomisaron el año pasado más de dos toneladas de cocaína y 20.000 kilos de pasta de seudoefedrina, que se usa para fabricar pastillas de la droga éxtasis.