México quiere devolución de piezas prehispánicas

Una cuarta parte de los objetos prehispánicos que están a la venta en un catálogo de la casa de subastas Bonhams son falsos, dijo el viernes el gobierno mexicano, que afirmó que adoptará medidas legales para conseguir la devolución de los artefactos genuinos.

La subasta que Bonhams programó para el miércoles en Nueva York incluye unas 155 esculturas, vasijas de cerámica y otras piezas de las culturas azteca, maya y otras.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia dijo el viernes que pidió a Bonhams que retire las piezas del catálogo y que emprendería medidas legales para recuperar las piezas genuinas.

La casa subastadora remitió las preguntas sobre el catálogo a una mujer en Saint Louis, quien dijo saber sólo de dos piezas incluidas en la subasta, y que ambas eran de Guatemala.

De acuerdo con el INAH, sus expertos habían estudiado el catálogo y determinaron que una cuarta parte de esas piezas "son reproducciones de reciente manufactura, es decir, son apócrifas".

El resto son objetos de la herencia nacional, afirmó.

El INAH dijo que trabaja desde mediados de octubre con la Procuraduría General de la República, así como con la Secretaría de Relaciones Exteriores para "implementar todas las acciones legales y diplomáticas procedentes para su recuperación".

Algunos de los objetos pertenecen a la Colección Scott y Stuart Gentling, aportadas por dos coleccionistas privados, y el origen de muchas piezas simplemente tiene el acápite "adquirida antes de 1980".

En otras piezas se indica que fueron compradas en subastas púbicas de antaño.

De acuerdo con una ley de 1972, México prohibió la compra y venta de piezas arqueológicas, pero permitió que algunas colecciones previas continuaran en manos privadas si éstas las registraban ante la autoridad del país.

Ya México ha exigido antes que se ponga fin a subastas de objetos arqueológicos del país con resultados mixtos.

En 2013, el gobierno mexicano exigió a la casa de subastas Sotheby's y al gobierno francés que suspendieran una venta de 51 artefactos precolombinos que eran parte de la Colección Barbier-Mueller de 300 piezas. La subasta se efectuó inexorablemente.