49ers y Saints: Vencer o despedirse en semana 10

Casi nadie pronosticó a principios de la campaña que el choque de la décima jornada entre los 49ers y los Saints sería de vida o muerte. Pero la situación en que ambos se encuentran los obliga a ganar o verán alejarse sus aspiraciones de llegar a la postemporada.

Especialmente para San Francisco, no hay más alternativa que el triunfo.

Ambas escuadras tienen marca de 4-4, pero los 49ers están a tres juegos del líder de la División Oeste de la Conferencia Nacional, los Cardinals, y a dos de los Seahawks, su escolta. Una derrota no sólo marcaría la primera ocasión en que San Francisco está con foja perdedora desde que Jim Harbaugh se hizo cargo del equipo en 2011, sino que comprometería seriamente su futuro porque todavía le restan dos duelos contra Seattle y uno contra Arizona.

Considerados uno de los candidatos al Súper Bowl por la Nacional, los 49ers pasan por momentos de turbulencia ya sea por lesiones, suspensiones o un presunto distanciamiento entre Harbaugh y sus pupilos. Según exjugadores como Jerry Rice éste crece cada semana y hace casi imposible que el entrenador se haga cargo de la escuadra en 2015.

SI algo indica el lenguaje corporal, el del quarterback Colin Kaepernick el miércoles, al responder a periodistas, indicaba tensión y hastío.

Sus respuestas fueron casi monosilábicas: "tenemos que jugar mejor", "practicar te hace jugar relajado", "no discutimos asuntos específicos". Parecen indicio de que son ciertos los reportes acerca de la mala relación entre el equipo y su entrenador, quien llevó del fútbol americano universitario al profesional su estilo enérgico y de férrea disciplina.

Pero no sólo el estilo de Harbaugh ha sido un problema en esta campaña. Las lesiones de NaVorro Bowman en el último partido de la temporada anterior y de Patrick Willis en ésta, así como la ausencia de Aldon Smith, han diezmado a una defensa que se comparaba con la de Seattle.

Para colmo, sus estrellas al ataque no han producido lo que se espera: el wide receiver Michael Crabtree, de quien se anticipaba una importante mejoría tras perder buena parte de la campaña pasada, acumula apenas 362 yardas por recepciones. El veterano Anquan Boldin tiene 540 y sólo dos touchdowns, mientras que otra de sus cartas fuertes, el tight end Vernon Davis, sólo ha atrapado 16 pases.

Por tierra Frank Gore ha avanzado 472 yardas y parece difícil que alcance las 1.000. Tal vez por eso declaró el miércoles: "Tenemos que jugar mejor, todos, somos un equipo".

La gran pregunta es si podrán hacerlo contra Saints, que vienen de victorias consecutivas ante Carolina y Green Bay, esta última por 44-23. A diferencia de su oponente, Nueva Orleáns está en el liderato en una división inconsistente y puede empezar a separarse de Panthers, que visita a Filadelfia el lunes por la noche.

DOLPHINS-LIONS

También hubiera sido raro que alguien pensara que el partido entre Miami y Detroit tuviera interés alguno, pero sucede que Lions encabeza la división Norte de la Nacional y Dolphins aspira a la postemporada, empatado en segundo puesto en el Este de la Americana.

Lions tiene una gran ventaja, el esperado regreso de Calvin Johnson, quizá el mejor wide receiver de la liga. Eso, más el inesperado desempeño de Golden Tate, que ha recibido pases para 800 yardas en la campaña, podrían ayudar a Detroit a inclinar la balanza ante una mejorada defensiva de Miami.

Al ataque Dolphins también se ha beneficiado de la madurez alcanzada por Ryan Tannehill, quien ha sufrido menos intercepciones. Su problema es que se medirá a defensa de la NFL que menos puntos acepta, 15,8 en promedio por partido, y que tiene a uno de los linemen más poderosos de la NFL, Ndamukong Suh.

El domingo, Búfalo recibe a Kansas City, Detroit a Miami, Baltimore a Tennessee, los Jets de Nueva York a Pittsburgh, Tampa Bay a Atlanta, Oakland a Denver, Seattle a los Giants de Nueva York, Arizona a San Luis y Green Bay a Chicago.

Ese mismo día, en Londres, Dallas se mide a Jacksonville.

En el comienzo de la semana 10 de la NFL, los Browns de Cleveland apabullaron el jueves 24-3 a los Bengals de Cincinnati.