Miembros del Congreso, al recaerles de súbito los poderes de guerra que muchos de ellos exigían, afrontaban el sábado la decisión de autorizar el plan del presidente Barack Obama para castigar a Siria por un presunto ataque con armas químicas.

Con la credibilidad mundial del país en juego, los legisladores buscan más información sobre las posibles consecuencias de lanzar un ataque en una región sin saber qué podría ocurrir después.

El debate sobre qué tipo de acción, si es que alguna, podría autorizar el Congreso se encuentra en su etapa inicial. Sin embargo, los primeros contornos comenzaron a perfilarse pocas horas después del anuncio del presidente Obama.

El senador republicano John Cornyn, de Texas, dijo que Siria no debía quedar sin castigo por el ataque del 21 de agosto ocurrido cerca de Damasco.

"Sin embargo necesitamos comprender cuál será todo el alcance de las consecuencias", dijo Cornyn por teléfono. "Lo que el presidente percibe como limitado... no parará ahí", apuntó.

En sus argumentos a favor de una estrategia que busque poner fin al régimen del presidente sirio Bashar Assad, los senadores John McCain, de Arizona, y Lindsey Graham, de Carolina del Sur, emitieron una declaración conjunta en la que afirmaron que cualquier operación debe tener un alcance más amplio que el alcance "limitado" que ha descrito Obama.

"No podemos con la mejor conciencia apoyar ataques militares aislados en Siria que no sean parte de una estrategia amplia que pueda revertir la tendencia en el campo de batalla, lograr el objetivo manifiesto del presidente de sacar a Assad del poder, y poner fin a este conflicto, que es una amenaza cada vez mayor a los intereses de nuestra seguridad nacional", dijeron los senadores.

"Cualquier acción menor a esto sería una respuesta inadecuada a los crímenes contra la humanidad que continúan cometiendo Assad y sus fuerzas. Y enviaría la señal equivocada a los amigos y aliados de Estados Unidos, a la oposición siria, el régimen de Assad, Irán, y el mundo, todos los cuales están muy pendientes de las medidas que adopte Estados Unidos", dijeron ambos legisladores.

Los legisladores de ambos partidos habían insistido durante días en que Obama debía buscar la autorización del Congreso para cualquier acción militar en conformidad con la Ley de Poderes de Guerra.

Hasta el sábado, el presidente no había mostrado disposición para acatar ese llamado y el ataque militar contra Siria parecía inminente.

Sin embargo, desde el Rosedal de la Casa Blanca, Obama dijo que podría lanzar un ataque limitado contra Siria sin desplegar efectivos militares. Pero agregó que solicitaría primero la autorización del Congreso.

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Los periodistas de The Associated Press, Kimberly Dozier, Donna Cassata y Bradley Klapper contribuyeron a este despacho.

Laurie Kellman está en Twitter como www.twitter.com/APLaurieKellman