La alianza improbable de EEUU y Francia

Si es posible que Francia y Estados Unidos dejen atrás en algún momento la oposición gala a la guerra en Irak, ahora pudiera ser el momento.

Después que Gran Bretaña decidió no participar en un posible ataque contra Siria, Francia y Estados Unidos quedaron como los únicos países que contemplan con más fuerza una ofensiva armada contra el régimen de Bashar Assad por el supuesto ataque con armas químicas contra su propio pueblo.

Durante los dos años que ya dura el levantamiento en Siria, France ha mantenido una postura dura contra Assad. A diferencia del primer ministro británico, el presidente francés Francois Hollande no necesita la aprobación del Parlamento para lanzar una ofensiva militar. Y en cualquier caso, su Partido Socialista controla las dos cámaras legislativas, aunque sus resultados en las encuestas de opinión han sido muy débiles últimamente.

Después que Hollande habló con Obama por teléfono el viernes, el despacho del presidente galo dijo que había acordado "que la comunidad internacional no puede tolerar el uso de armas químicas" y debe enviar un mensaje fuerte contra su uso y hacer pagar al régimen de Assad. France y Estados Unidos, agregó la declaración, son "aliados cercanos y amigos".

En Washington, el secretario de Estado John Kerry se enorgulleció al hablar de los franceses, "nuestros aliados más antiguos". Y Michael O'Hanlon, analista de seguridad nacional de la Institución Brookings en Estados Unidos, dijo en la televisión de la BBC británica: "Todos estamos aprendiendo francés, diciendo '¡Vive la France!' Eso es algo nuevo".

Durante más de 200 años, Francia y Estados Unidos han sido aliados, aunque a veces la alianza haya sido incómoda y contradictoria. La baja más reciente ocurrió después que Francia, a diferencia de Gran Bretaña, se negó en 2003 a unirse a la ofensiva liderada por el presidente George W. Bush para derrocar a Sadam Husein en Irak. París dudaba de las afirmaciones de Washington de que Sadam tenía armas de destrucción masiva.

A pesar de ese episodio, Francia y Estados Unidos no son aliados tan extraños como pudiera parecer: por lo general concuerdan en los grandes temas de seguridad mundial. Francia es miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, una potencia nuclear y un miembro clave de la Unión Europea, y conjuntamente con Gran Bretaña las mayores potencias militares en Europa Occidental.

Este es un vistazo a algunos de los altibajos de las relaciones franco-estadounidenses:

-- La alianza nació en lo fundamental cuando el Marqués de Lafayette ayudó al general George Washington a derrotar a los británicos y lograr la independencia de Estados Unidos. Muchos estadounidenses son de ascendencia francesa, cuya influencia todavía se observa en lugares como San Luis, Nueva Rochelle y Luisiana. Los franceses se mantuvieron en buena parte fuera de la Guerra Civil y donaron la Estatua de la Liberad al país a finales del siglo XIX.

-- Muchos franceses opinan que Estados Unidos les devolvió con creces el favor al enviar soldados a combatir en Europa durante las dos guerras mundiales. En Francia está adelantada la planeación del 70 aniversario del desembarco en Normandía, que se celebra el próximo año, una región que todavía hoy agradece el gesto.

-- Pero después de la guerra, el general Charles de Gaulle inició decenios de sospecha mutua en 1966 con la retirada de Francia de la Organización del Tratado de Atlántico Norte (OTAN) y la expulsión de todos los soldados y bases del país. Esa muestra de independencia de Francia en el punto más álgido de la Guerra Fría fue un asombro total para Estados Unidos.

-- En 1983, Estados Unidos se retiró a última hora de una ofensiva conjunta contra Jezbolá en el Líbano por un atentado con bomba en Beirut que le costó la muerte a más de 240 soldados estadounidenses y más de 58 elementos de las fuerzas especiales francesas. El analista Francois Heisbourg lo califica de "el escenario que más se puede comparar" con cualquier ofensiva franco-estadounidense en Siria hoy.

-- En 1986 las relaciones volvieron a agriarse después que el gobierno socialista francés no autorizó el paso de aviones estadounidenses sobre territorio galo para bombardear Libia. Pero el entonces presidente Francois Mitterrand arrimó el hombro con Estados Unidos y contribuyó militarmente a la Guerra del Golfo Pérsico de 1991 contra Sadam.

-- Después de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, el presidente francés Jacques Chirac fue el primer líder extranjero en visitar Nueva York y recorrer los restos del World Trade Center. Francia se unió a Estados Unidos en la campaña contra el Talibán y al-Qaida en Afganistán, y mantiene una presencia militar en ese país.

-- Con Chirac, Francia se opuso a la guerra contra Sadam en 2003 y su canciller Dominique de Villepin pronunció un emotivo discurso en el Consejo de Seguridad de la ONU. Muchos franceses agradecen hoy a Chirac por evitar que Francia fuera a la guerra. Pero tras bambalinas, Francia y Estados Unidos han trabajado de cerca en años recientes en la lucha contra el terrorismo internacional.

-- En 2009, el presidente Nicolas Sarkozy --considerado por muchos como el líder más proestadounidense de la posguerra en Francia-- llevó a un regreso gradual de Francia a la OTAN con la reintegración del país a su mando militar. Bajo Sarkozy, Francia tomó un papel líder, junto con Gran Bretaña, en la campaña aérea de la OTAN que ayudó al derrocamiento del líder libio Moamar Gadafi.

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Los periodistas de The Associated Press Sylvie Corbet y Elaine Ganley en París, y Matthew Lee en Washington, contribuyeron a este despacho.