Cubanos que llegan de Bahamas denuncian abusos

Un matrimonio cubano que estuvo preso durante meses en un centro de detención en Bahamas denunció el viernes, al arribar a Miami, que ambos fueron víctimas y testigos de golpizas y malos tratos en el lugar.

Las denuncias de Randhy Rodríguez y su esposa Misleidys Olivera incluyen ataques físicos y verbales, violaciones de mujeres, falta de agua potable y de atención médica, entre otros. Reafirman además las acusaciones de atropellos a los derechos humanos a unos 40 cubanos indocumentados detenidos en Bahamas que efectúan desde hace más de dos meses varias organizaciones de exiliados de Miami.

En la víspera, la prensa de Bahamas filtró un informe oficial en el que un investigador designado por el gobierno de Bahamas admitiría que se cometieron abusos en dos centros de detención del archipiélago caribeño.

"En la última golpiza, el 12 de julio, nos levantaron a las tres de la madrugada sin ningún motivo, salimos afuera y nos acostaron en el piso y nos pisotearon", manifestó Rodríguez, de 31 años.

Dijo que los guardias de seguridad del centro de detención luego separaron a los inmigrantes y llevaron a siete de ellos, incluido él, aparte para continuar golpeándolos.

"Fuimos golpeados tan brutalmente que (varios) fueron ingresados al Hospital Princess Margaret, con la espalda desbaratada por bastones. Alexander Vázquez fue brutalmente golpeado y pateado en el piso, le quebraron dos costillas y le perforaron los pulmones", aseguró Rodríguez, tras indicar que hace 15 días fue apuñalado en la frente mientras permanecía detenido y no recibió atención médica adecuada.

"Los puntos tuve que quitármelos yo", expresó mientras mostraba la marca de la herida que le tapaba su cabello.

Rodríguez y Olivera formularon sus declaraciones a la AP al llegar como refugiados políticos al aeropuerto de Miami, desde Bahamas.

Son los primeros de un grupo de al menos cinco cubanos que tienen previsto arribar a Estados Unidos tras una campaña de denuncias de violaciones a los derechos humanos en las islas Bahamas que inició en junio una coalición de grupos de exiliados cubanos de Miami, liderada por el Movimiento Democracia.

El gobierno de Bahamas ha negado las acusaciones y ha declarado que se trata de una campaña para desprestigiarlo.

El canciller de ese país, Fred Mitchell culpó el jueves a la oposición política de su país de filtrar el informe sobre la investigación y dijo que su gobierno "no tiene nada que ocultar". Reiteró asimismo que Bahamas no permite los abusos a los detenidos e investigará y tomará las acciones apropiadas donde se efectúen las denuncias.

Junto a sus dos pequeños hijos de 3 y 12 años, Olivera relató a la AP que fue "víctima de maltrato verbal" por parte de los guardias de seguridad de un centro de detención de inmigrantes, y testigo de maltratos físicos a mujeres.

"A las mujeres las trababan bien mal, han sido víctimas de violaciones", aseguró la mujer, de 30 años.

Como parte de la campaña de denuncias, dos activistas estuvieron en huelga de hambre durante casi un mes, y se realizaron manifestaciones callejeras frente al consulado de Bahamas en Miami y frente a cruceros comerciales que salen desde el puerto local hacia el archipiélago caribeño.

La mayoría de los inmigrantes que se encuentran en el centro de detención en Bahamas son cubanos o haitianos que utilizan el archipiélago caribeño como centro de tránsito antes de arribar a Estados Unidos.

Rodríguez, quien estuvo en una prisión y en un centro de detención de inmigrantes, y Olivera dijeron que también son maltratados haitianos y latinoamericanos.

Las fuerzas de seguridad bahameñas suelen detener embarcaciones llenas de inmigrantes, que en su mayoría son deportados.

A su arribo a Miami junto a sus dos hijos de 12 y 3 años, Rodríguez y Olivera fueron recibidos por Ramón Saúl Sánchez y Alexis Gómez, los dos activistas que estuvieron en huelga de hambre reclamando al gobierno de Bahamas que ponga fin a los presuntos abusos.

"Sí valió la pena (la huelga de hambre y la campaña). Siempre que se lucha por los derechos humanos vale la pena cualquier sacrificio", manifestó Sánchez al recibir a los cubanos.