EEUU: Ex gerente admite que contrató a migrantes

Un ex gerente de un matadero en Iowa admitió haber conspirado para albergar y reclutar a inmigrantes que entraron sin permiso al país y luego huir a Israel después que la planta fue allanada en 2008, según el acuerdo de culpabilidad que presentó el jueves.

Hosam Amara se declarará culpable el viernes de un cargo de asociación delictuosa para albergar a inmigrantes sin permiso de residencia con fines de lucro, bajo los términos del acuerdo de culpabilidad con la fiscalía en Cedar Rapids. A cambio, los fiscales descartarán otros cargos en su contra de albergar a inmigrantes y falsificar documentos presentados en una acusación de 2009.

Amara estaba a cargo del segundo turno en la sección de aves de corral de la planta de Agriprocessors Inc. en Postville, que alguna vez fue el mayor matadero casher de Estados Unidos.

El cargo de asociación delictuosa conlleva una pena máxima de 10 años de prisión, pero las pautas federales de sentencia probablemente exigirán una más corta para Amara, de 48 años. Su abogado, Mark Fisher de Cedar Rapids, no respondió de inmediato a un mensaje telefónico.

Amara partió de Estados Unidos a Israel semanas después de que agentes federales allanaron la planta en mayo de 2008, arrestando a 389 trabajadores en el mayor operativo de migración en un lugar de trabajo hasta ese momento. Amara fue detenido en 2011 después de pasar años prófugo, y llevado a Estados Unidos en abril para enfrentar los cargos.

El ex gerente, musulmán con ciudadanía israelí, ha estado detenido desde entonces en la cárcel del condado de Linn en Cedar Rapids.

En el acuerdo de culpabilidad firmado por Amara la semana pasada, admitió que conspiró con el director general de Agriprocessors, Sholom Rubashkin, y otros ejecutivos durante al menos cinco años antes de la redada para albergar inmigrantes "conociendo y haciendo caso omiso del hecho" de que llegaron a Estados Unidos sin autorización. También admitió conspirar para alentarlos e inducirlos a quedarse en el país.

Cientos de personas marcharon en Cedar Rapids en mayo en el quinto aniversario de la redada para pedir una reforma de inmigración que permita una forma de obtener la ciudadanía para quienes entran a Estados Unidos sin autorización. Agriprocessors se declaró en bancarrota y vendió la planta, que actualmente opera con un nuevo propietario.