Ormaechea: "Todo el tiempo me sentía acorralada"

Después de Serena Williams, no hay otra jugadora con más potencia en sus golpes que Sabine Lisicki. La argentina Paula Ormaechea lo experimentó de primera mano el jueves en el Abierto de Estados Unidos.

"Yo sabía que le pegaba duro, pero hasta que no lo vives no sabes cómo es", confesó Ormaechea tras la derrota 6-2, 6-3 ante la alemana Lisicki, la vigente subcampeona de Wimbledon. "Creo que de las que me tocado jugar hasta el momento es de las que más fuerte le pega".

Ormaechea tiene 20 años, apenas un par de temporadas en el circuito profesional y esta fue su primera incursión en el cuadro principal del US Open.

Reconoció que acusó los nervios frente a una oponente con mayor experiencia, así como una formidable fuerza para contragolpear. En su marcha a la final de Wimbledon hace casi dos meses, Lisicki derribó a Serena Williams en los octavos de final.

Lisicki, la 16ta cabeza de serie en Flushing Meadows y que perdió ante la francesa Marion Bartoli en la final de Wimbledon, abrumó a Ormaechea al conseguir 33 winners contra los escasos dos de la argentina.

"Tiene mucha velocidad, en un game me tiró cuatro winners por todos lados", dijo Ormaechea, QUE logró un quiebre de saque al inicio del segundo set pero no pudo alterar el curso del partido.

"Todo el tiempo me sentía acorralada", dijo Ormaechea. "Son experiencias nuevas que voy teniendo".

Ormaechea, 71 en el ranking mundial tras cerrar el año pasado en el 136, completó así su año en los Grand Slams, en los que alcanzó la tercera ronda en el Abierto de Francia y la segunda en Wimbledon.

"Tengo que jugar más de estos partidos, plantarme y acostumbrarme a este ritmo", reflexionó sobre sus lecciones absorbidas en el torneo. "Tengo un camino muy largo por recorrer todavía".