Mujica defiende polémico proyecto megaminero

Frente a variadas protestas en contra de la llegada de empresas mineras multinacionales a Uruguay, el presidente José Mujica defendió el jueves la megaminería a cielo abierto y dijo que sería idiota no aprovechar la riqueza mineral del país.

"Es idiota, teniendo una riqueza, tratar de no multiplicar los efectos de esa riqueza", dijo Mujica en su programa de radio en referencia al emprendimiento megaminero de Aratirí, que se propone explotar los yacimientos de hierro de las localidades de Cerro Chato y Valentines, objeto de una intensa polémica a nivel político y social.

El proyecto pertenece a la multinacional Zamin Ferrous y prevé extraer 18 millones de toneladas anuales de hierro de cinco minas a cielo abierto que ocuparán 500 hectáreas. Sumado a otras instalaciones, Aratirí ocuparía 4.300 hectáreas y requeriría de un mineroducto de 212 kilómetros y un puerto propio. La inversión total sería de 3.000 millones de dólares.

Uruguay no tiene experiencia en megaminería y una ley para regularla se encuentra en la Cámara de Diputados a la espera de ser sancionada. Ya recibió una exigua aprobación en el Senado, 16 votos contra 14, donde solo la apoyó la coalición izquierdista gobernante Frente Amplio.

En una entrevista publicada también el jueves por el semanario Voces, Mujica dio a entender que la aprobación definitiva no tardará y que en un año Uruguay estará exportando hierro: "Pienso que el primer cargamento de fierro lo podemos tener en septiembre u octubre (de 2014), un poco antes de las elecciones".

En su audición radial, Mujica sorprendió al señalar que las protestas contra el emprendimiento no son ambientales sino que tienen origen en el afán de los ganaderos de mantener bajos los salarios de los peones de sus estancias.

"El trabajo de minería paga salarios del doble o el triple que los salarios mínimos, eso paga la ganadería. Este es el gran factor que termina alterando la paz. Hay intereses que se sienten agredidos porque les encarece mucho la mano de obra", afirmó Mujica. "En esa región donde aparece una mina importante hay que pagarle mucho más a los peones, si no, no hay peones. Esta es la causa de fondo".

El presidente admitió que otros uruguayos temen por las consecuencias ambientales del plan. Pero señaló que en Uruguay ya existe una mina a cielo abierto que explota oro y plata en la localidad de Minas de Corrales, al norte del país, y que allí se cuida el medio ambiente debido al control estatal.

"Hay gente que puede preocuparse por el destino de la naturaleza. Esa preocupación es sana, y esa no es una preocupación como para no tenerla en cuenta, porque es cierto que la minería en el mundo ha hecho mucho estropicio cuando existen gobiernos benignos que no le ponen condiciones", afirmó.

Reconoció que "si no hay legislación, los empresarios persiguen la mayor tasa de ganancia" pero señaló que ese no sería el caso de Uruguay. "Terminado el proceso minero se pueden rellenar estas canteras gigantescas y es posible hacer una siembra de bosques en esos rellenos y no dejar un estropicio".

Puso como ejemplo el modo en que Noruega explota su petróleo. "Hay países petroleros que terminaron con el petróleo y el dinero se fue al diablo. Pero hay países petroleros como Noruega que tienen los números más altos arriba de la Tierra, donde el petróleo no se regaló, e incluso de la masa de dinero que ha acumulado el petróleo solo se consumen los intereses, porque se preserva esa masa de recursos para las generaciones que vienen, sencillamente con una gigantesca prevención y cuidando hasta el último detalle las cuestiones de la naturaleza".

Mujica dijo que la ley de minería a consideración del Parlamento "seguramente se puede mejorar" y llamó a los uruguayos a involucrarse en el debate, no para boicotear la explotación sino para discutir qué se hará con el dinero que deje.

El diputado del Partido Colorado Walter Verry escribió en Twitter: "El presidente defiende a Aratirí pero nada dice del daño que causará".

El fiscal Enrique Viana dijo a AP que la mina de Minas de Corrales y Aratirí no son equiparables. "En comparación con lo que se anuncia que será Aratirí, la mina de oro es sumamente pequeña". Además señaló que, a pesar de su tamaño menor, la explotación aurífera ha dejado un lago artificial, cuyo lecho ha sido impermeabilizado, "que contiene cianuro que permanecerá allí por los siglos de los siglos".

Tampoco cree que los sueldos en la zona aumentaran gracias a la minería: "Basta ver la cantidad de gente que allí vive en la pobreza más extrema".

El ambientalista Germán Parula dijo a AP que "en Minas de Corrales hay unas canteras enormes, de 40 hectáreas. Las de Aratirí tendrán una superficie diez veces mayor y serán tres veces más profundas. No se puede comparar".

Una encuesta de la consultora Radar, realizada entre el 18 de junio y el 18 de julio a 1.617 personas, arrojó que 46% de los uruguayos se opone a la minería a cielo abierto, 28% está a favor y 26% no tiene opinión o desconoce el tema. El margen de error fue de 2,4%.

En estos días circula en las redes sociales un video en el que músicos, actores y periodistas uruguayos exhortan al Parlamento y a la población a rechazar la megaminería a cielo abierto.