Colombia: se entrega a la justicia precandidato

El precandidato presidencial colombiano Luis Alfredo Ramos se entregó el jueves a las autoridades luego de que la Corte Suprema de Justicia ordenara su captura por sus presuntos nexos con paramilitares a inicios de la década pasada, se informó oficialmente.

Ramos, quien fue presidente del Congreso de 2002 a 2003, se presentó en las instalaciones de la Fiscalía en la ciudad de Medellín, en el departamento de Antioquia y a unos 250 kilómetros al noroeste de Bogotá, dijo la oficina de prensa de la Fiscalía.

En las próximas horas Ramos, que fue gobernador de Antioquia de 2008 a 2011, será trasladado a Bogotá, precisó el reporte oficial.

Se espera que el viernes el precandidato, un abogado de 65 años, cumpla una diligencia de descargos ante magistrados auxiliares de la Corte Suprema por su presunta responsabilidad en el delito de "concierto para delinquir agravado" o la asociación de dos o más personas para cometer un número indeterminado de crímenes.

A Ramos, quien niega cualquier ilegalidad, se lo cuestiona por una reunión que en 2004 o 2005 sostuvo con paramilitares en una finca del municipio de Bello, aledaño a Medellín.

A dicho encuentro, según la Corte, asistieron los paramilitares Rodrigo Pérez Alzate alias Julián Bolívar, Iván Roberto Duque alias Ernesto Báez, Pablo Hernán Sierra alias Alberto Guerrero y los miembros del Congreso Oscar de Jesús Suárez Mira, Iván Ramiro Velásquez y Luis Alfredo Ramos.

Suárez Mira fue condenado en julio a nueve años de prisión también por el delito de concierto para delinquir, mientras Velásquez aún no tiene una averiguación formal pendiente.

Según el alto tribunal, aquella reunión en Bello tuvo como propósito hacer pactos entre el político condenado y los paramilitares, una sindicación que en consecuencia se hace extensiva a Ramos. Esos pactos, según la Corte, eran para que los paramilitares financiaran con dinero o movilizaran a votantes a favor de esos políticos.

Recientemente Ramos expidió un comunicado en el que sostuvo que "nunca he buscado, recibido, ni necesitado apoyo político o económico de grupo ilegal alguno, pues los colombianos siempre me han apoyado en forma espontánea y generosa".

Según dijo, "todas mis actuaciones se han ajustado estrictamente a las normas legales". Reconoció, sin embargo, una reunión en 2004 en la que estuvo el ex jefe paramilitar Ernesto Báez quien "manifestó sus preocupaciones sobre el avance del proceso de paz iniciado por el gobierno nacional. Me limité a escuchar y manifesté que debían someterse a la justicia, sin adentrarme en ningún otro tema".

El político formaba parte de un grupo de precandidatos a la presidencia que recibe el apoyo del ex presidente Alvaro Uribe (2002-2010), quien a través de su cuenta en Twitter salió en defensa de Ramos con el argumento de que "se le lleva a la cárcel justo cuando anuncia una aspiración a la Presidencia de la República". Las elecciones están previstas para mayo de 2014.

Ramos, de origen conservador, entra a engrosar la lista de ex presidentes del Congreso que enfrentan líos con las autoridades por sus vínculos con el paramilitarismo: Miguel Pinedo (presidente entre 1999 y 2000), Mario Uribe (2000-2001), Luis Humberto Gómez (2004-2005) y Javier Cáceres (2009-2010). Los cuatro ya fueron condenados por la Corte por esos lazos con el paramilitarismo.

Sólo dos ex presidentes del Legislativo han salido absueltos de las investigaciones en su contra: Carlos García (2001-2002) y recientemente Germán Vargas Lleras (2003-2004).

Desde fines de 2006 al menos 80 congresistas y ex congresistas han sido procesados y condenados luego de que la Corte Suprema inició una vasta investigación para establecer los nexos entre la clase política y las bandas paramilitares.