Crece la maquinaria política republicana para 2016

Frente a una mesa con huevos revueltos y croquetas, Andrés Malave ofrece una charla de última hora a una decena de voluntarios en un restaurante cubano antes de salir para reunirse con votantes.

"No se limiten a dar el mensaje", les dijo, antes de comenzar su propio turno de tres horas y media tocando puertas. "Traten de que participen".

Es una estrategia que se repite en restaurantes de Nueva Inglaterra, en las paradas de camiones del centro-norte de Estados Unidos y en cafés de la costa oeste norteamericana: organizadores conservadores entrenan y envían a miles de voluntarios que portan tabletas iPad y tienen mucho interés en ayudar a cambiar la política del país a la derecha.

Ellos son la columna vertebral de Americans for Prosperity (Estadounidenses por la Prosperidad o AFP por sus siglas en inglés), la organización insignia de una red política respaldada por los hermanos multimillonarios Charles y David Koch. Si bien el gasto del grupo en las elecciones del Senado ha atraído la atención nacional, son estos esfuerzos entre las bases, menos notorios, los que podrían tener un impacto mayor en reformar al Partido Republicano de cara a las elecciones presidenciales de 2016.

La organización cuenta con más de 500 trabajadores pagados en 35 estados y se ha convertido en una de las mejor organizadas y más poderosas del movimiento conservador estadounidense.

Aparentemente inspiradas en el enfoque en las bases sociales que el ahora presidente Barack Obama utilizó con éxito en las elecciones presidenciales de 2008 y 2012, AFP tiene ahora una huella política sin precedentes entre las operaciones del Partido Republicano y acumula victorias legislativas.

El grupo desbarató los intentos por elevar los impuestos locales en Columbus, Ohio, y descarriló planes en la Legislatura de Florida para subsidiar mejoras al estadio de fútbol de los Dolphins de Miami. AFP también ayudó a bloquear un intento de destitución contra el gobernador republicano de Wisconsin Scott Walker, y promovió leyes laborales a favor de los negocios en Michigan e Indiana.

Americans for Prosperity no dudó en atacar a aliados tradicionales, como fue el caso cuando el gobernador republicano de Florida, Rick Scott, contempló brevemente la expansión de Medicaid, una pieza básica de la ley de reforma al sistema de salud pública de Obama. AFP movilizó a sus partidarios y la Legislatura controlada por los republicanos rechazó rápidamente la idea y Scott retiró su propuesta.

El presidente del grupo, Tim Phillips, dice que AFP ha ayudado a marcar el comienzo de "un renacimiento único en una generación para las políticas de libre mercado" y que mantendrá los temas financieros de forma prominente para cuando lleguen las elecciones de 2016.

"Por primera vez tenemos la infraestructura de nuestro lado para sostener estas batallas políticas", dijo.

En este otoño, Americans for Prosperity está haciendo campaña en contra de un aumento al impuesto a las ventas en el condado de Greenville, en Carolina del Sur, donde también trata que más conservadores lleguen al poder. A diferencia de lo que ha hecho durante la mayor parte de este año, el grupo ahora participa explícitamente en los mensajes políticos de las últimas semanas de la campaña.

Los potenciales candidatos presidenciales han tomado nota.

Los senadores republicanos Rand Paul de Kentucky y Ted Cruz de Texas hablaron ante la organización durante su reunión anual en agosto. El senador Marco Rubio, republicano por Florida, encabezó un seminario de los hermanos Koch para los principales donantes conservadores este año.

Americans for Prosperity surgió en 2004 pero ha ganado impulso durante los dos últimos ciclos electorales. Su presupuesto pasó de menos de tres millones de dólares en 2004 a más de 130 millones para el ciclo electoral de 2012.

En muchos lugares, el grupo tiene más operativos entrenados y pagados que los que tienen los partidos políticos tradicionales. En ninguna parte es esto más evidente que en Florida, donde AFP cuenta con 10 oficinas, su operación individual de campo más grande en el país.

En el puesto de avanzada del grupo en Orlando, Phillips se reunió recientemente con 15 voluntarios que vestían camisetas verdes brillantes con el logotipo de la antorcha de Americans for Prosperity.

Utilizando iPads, pasaron la mañana pidiendo a los votantes que respondieran una encuesta sobre temas como la ley federal de salud, el gasto público y los impuestos. Esa información les ayuda a desarrollar mensajes y probar qué argumentos resuenan entre los votantes.

"Eso no significa estar siempre llamando a la puerta para decirle a la gente que 'Obamacare' es malo", dijo Phillips a los voluntarios en referencia al plan de salud de Obama. "Eso es importante, pero el objetivo es llevar algo bueno y construir relaciones a largo plazo".

Esa estrategia se ha convertido en el centro de la red de organizaciones de los hermanos Koch. Este año, sus grupos están tratando de ayudar a los republicanos a ganar los seis escaños que necesitan para tomar el control del Senado --Americans for Prosperity gastó 25 millones de dólares sólo en anuncios de televisión-- pero eso no es lo que impulsa a la organización.

"La gente dice que nuestro mayor objetivo es tener un Senado republicano, pero eso no es cierto", dijo Phillips. "Florida es nuestra huella mayor".

A medida que se acercan las elecciones del 4 de noviembre, todo se trata de hacer contactos de votante con votante, unas relaciones que podrían pagar dividendos en 2016 y más allá.

Eso significa el envío de cientos de empleados y voluntarios a barrios, como el de Miami, lleno de casas de colores pastel con techos de tejas españolas.

Malavé, jefe de divulgación hispana de AFP en Florida, pasó más de tres horas tocando puertas bajo el sol abrasador en un martes reciente. Siguió haciendo preguntas e ingresando las respuestas en su iPad para que los líderes de la sede puedan sondear qué mensajes funcionan mejor.

La reacción de los votantes fue mixta y las respuestas vinieron tanto en inglés como en español. Mientras Malave hacía sus preguntas acerca de la ley de salud y el gasto público, se topó con un par de reclutas potenciales.

"Soy una demócrata registrada", dijo una mujer a Malave, "pero con la situación actual, estoy en medio".

Malave capturó sus respuestas y pasó a la casa de al lado.

"Esto no es un trabajo atractivo", dijo Malave, sudando a través de su camisa tipo polo. "Pero tienes que ir a donde está la gente. La gente no va a venir a uno".

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Elliott reportó desde Washington DC.

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Michael J. Mishak está en Twitter como: https://twitter.com/mjmishak y Philip Elliott en: https://twitter.com/Philip_Elliott