Protestan por tiroteos de la policía en Missouri

Miles de personas se congregaron el sábado en el centro de San Luis en el segundo día de protestas y marchas por la muerte hace dos meses de un adolescente negro desarmado y otros tiroteos fatales por parte de la policía en el área y en otras partes de Estados Unidos, incidentes que según activistas tuvieron motivos raciales.

Los eventos se mantienen pacíficos pero la concurrencia se muestra alborotada por la noche. Activistas a favor de la paz de la era de Vietnam, seminaristas de Nueva York y cientos de trabajadores de restaurantes de comida rápida viajaron en autobuses desde Chicago, Nashville y otras ciudades para sumarse a residentes y activistas locales el sábado como parte de una campaña nacional llamada Ferguson October.

Michael Brown, un adolescente negro de 18 años, murió el 9 de agosto baleado por Darren Wilson, un policía blanco en Ferguson, un suburbio de San Luis.

Desde la muerte de Brown han sucedido otros tres incidentes en que policías matan a tiros a hombres negros en el área de San Luis.

"Estamos aquí para pedir la justicia por la que ha muerto nuestra gente", declaró la organizadora Montague Simmons, del grupo local Organización para la Lucha Negra. "Estamos aquí para traer paz, reparación, para levantar nuestras banderas en el nombre de aquellos que han sido sacrificados".

Afuera del Busch Stadium en el centro de San Luis, donde los Cardenales recibieron a los Gigantes de San Francisco en el primer partido de la serie por el título de la Liga Nacional, varias decenas de manifestantes se pararon en las aceras, lanzando consignas y sosteniendo carteles. El periódico St. Louis Post-Dispatch reportó que la mayoría de los aficionados que se dirigían al juego pasaron frente a los manifestantes sin detenerse a ver, y varios aplaudieron a quienes protestaban.

Las manifestaciones, tensas pero pacíficas, durarán cuatro días y comenzaron el viernes en la tarde con una marcha afuera de la oficina del fiscal del condado San Luis en Clayton, donde los manifestantes reiteraron su petición al fiscal Bob McCulloch para que acuse a Wilson por la muerte de Brown. Un jurado investigador está revisando el caso y el Departamento de Justicia abrió una investigación de derechos civiles en el caso y otra más amplia sobre la policía de Ferguson.

"Seguimos metidos hasta el cuello en esta situación", comentó Kareem Jackson, un cantante de música rap de San Luis y un organizador comunitario cuyo nombre artístico es Tef Poe. "No hemos hecho nuestras maletas, no nos hemos ido a casa. Este no es un momento de una sola. Esta no es una revolución hecha para la televisión. Esta es gente real enfrentando un problema real y diciendo, 'Ya no lo vamos a permitir'''.

Mientras entraba la noche del sábado, un pequeño grupo de manifestantes se sumó a la madre de Brown en una vigilia de oración y protestas afuera del complejo de apartamentos donde su hijo fue muerto a tiros. El grupo se dirigió luego a la sede del Departamento de la Policía de Ferguson.

Las tensiones crecieron esta semana porque otro joven negro fue abatido por un policía blanco en San Luis. Las autoridades dijeron que Vonderrit D. Myers disparó al agente, quien estaba fuera de servicio oficial pero trabajando como agente de seguridad privada en el vecindario. El policía, cuyo nombre no ha sido revelado, disparó 17 veces contra el joven de 18 años. Los padres del Myers aseguran que su hijo iba desarmado.

Los organizadores esperan convocar de 6.000 a 10.000 personas para las manifestaciones.

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Los periodistas de The Associated Press Jim Salter y Jeff Roberson, en San Luis, contribuyeron a este despacho.

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Alan Scher Zagier está en Twitter como http://twitter.com/azagier