Exoneran a presa de homicidio en California

Una mujer que pasó 17 años en prisión por la muerte de un indigente abrazó a su nieto por primera vez y bailó de felicidad el viernes después de que la exoneraran de homicidio y fuera puesta en libertad.

"Siempre tuve la seguridad que algún día Dios haría salir la verdad", declaró Susan Marie Mellen, de 59 años, a la prensa después de su excarcelación en un tribunal en Torrance poco antes de las seis de la tarde.

Unas ocho horas antes, un juez del condado Los Angeles desechó la condena y afirmó que el abogado de ella no la había defendido adecuadamente y que la testigo que afirmó haber escuchado la confesión de la procesada era una "mentirosa habitual".

"Creo que ella es inocente", declaró el juez de la Corte Superior, Mark Arnold. "Por esa razón, creo que falló el sistema de justicia en este caso", apuntó.

Las personas que se encontraban en la sala del tribunal aplaudieron al término del fallo.

Con base sólo en los dichos de una testigo, Mellen fue declarada culpable de ser la autora intelectual de la muerte a golpes de Richard Daly en una casa en Lawndale, donde vivían la acusada y otras personas.

La mujer, madre de tres hijos, fue sentenciada a prisión perpetua sin posibilidad de libertad bajo palabra.

Susan Marie Mellen fue abrazada por sus tres nietos una vez que fue puesta en libertad.

Mellen gritaba y aplaudía mientras besaba y abrazaba a su nieto Aiden, de 19 años.

"Es la primera vez que los abrazo", declaró la ex presa a los reporteros.

"Soy ahora una mujer libre. Déjenme mover", afirmó e hizo como que trotaba ante los micrófonos.

Mellen hizo bromas y sonrió pero también describió como "un castigo cruel" su encierro tras la rejas.

"Solía llorar todas las noches" en prisión, declaró Mellen. Señaló que jamás perdió la fe e incluso escribió la palabra "libertad" en la planta de sus tenis "porque sabía que algún día caminaría en libertad", apuntó.