Egipto: Arrestan a 40 manifestantes islamistas

La policía egipcia arrestó el viernes a 40 partidarios de la Hermandad Musulmana --del derrocado presidente islamista Mohamed Morsi-- durante protestas en El Cairo y Alejandría, dijeron funcionarios de seguridad.

Las autoridades dijeron que los manifestantes gritaron lemas contra la policía y las fuerzas armadas y bloquearon el tráfico en marchas aisladas en las dos ciudades después de los servicios religiosos. Los arrestados llevaban "volantes agitadores", fuegos artificiales, cámaras digitales y una laptop. Fuerzas de seguridad dijeron que la policía encontró además municiones de escopeta y un cuchillo en manos de manifestantes arrestados en el distrito capitalino de Giza. Los funcionarios hablaron a condición de preservar el anonimato.

La Hermandad Musulmana y otros partidarios de Morsi han continuado realizando pequeñas protestas semanales pese a una intensa batida del gobierno tras la caída de Morsi en julio de 2013. Más de 1.000 personas, mayormente partidarios de Morsi, han muerto en choques callejeros desde entonces y miles más, incluyendo Morsi y varios altos líderes de la hermandad, han sido arrestados.

El año pasado, el gobierno designó como organización terrorista a la Hermandad Musulmana y las autoridades le acusan regularmente de ser responsable de una serie de ataques mayormente contra fuerzas de seguridad.

La Hermandad insiste en que está comprometida con protestas pacíficas y ha condenado públicamente la violencia. Grupos más radicales, incluyendo una milicia inspirada por al-Qaida en la Península de Sinaí, se han atribuido la mayoría de los ataques.

Antes de las protestas del viernes, una coalición de partidarios de Morsi emitió una declaración en la que dijo que "la revolución persistirá pacíficamente en las calles y plazas".

El año pasado, el gobierno emitió una ley que prohíbe todas las manifestaciones que no reciban su aprobación anticipada: en una decisión fuertemente criticada por grupos de derechos. La ley fue implementada menos de tres años después de que protestas populares masivas en la Plaza Tahrir en El Cairo derrocaron al presidente Hosni Mubarak, que llevaba 30 años en el poder.