Destituyen ministro de Salud tras muerte de niños

El presidente dominicano Danilo Medina destituyó el viernes al ministro de Salud y a la directora del principal hospital infantil del país después de que una comisión encabezada por el procurador general determinó que la muerte de varios niños en ese centro de salud público se debió a actuación deficiente de los médicos, bacterias adquiridas y falta de oxígeno por una falla técnica.

El gobernante emitió los decretos en los que nombra a los sustitutos del destituido ministro de Salud, Wilfredo Hidalgo, y de la directora del hospital, Rosa Nieves Paulino, informó la Presidencia. Nieves Paulino e Hidalgo no fueron asignados a nuevas funciones.

De forma previa a las destituciones y como primera medida después de la difusión del informe, Medina había ordenado mediante decreto que la institución que dirige los hospitales públicos y centros de salud regionales sea separada del ministerio de Salud, en busca de una mejor administración y distribución de los recursos.

La comisión encabezada por el procurador general Francisco Domínguez Brito que investigó la causa de las muertes de 11 niños ocurridas del 3 al 5 de octubre en el hospital "Robert Reid Cabral" había recomendado sanciones administrativas y profesionales para el equipo de médicos que atendió a los infantes.

"Independientemente que (algunos niños) estaban en extrema gravedad, no significa eso que las medidas que debían tomarse, no se tomaran", insistió el viernes el funcionario en declaraciones a periodistas.

"No vamos a aceptar cancelaciones de médicos", advirtió Mery Hernández, presidenta del gremio de galenos en la capital, al desestimar el informe de la comisión. Consideró que "los médicos no son los responsables, sino el gobierno" por no proveer de suficientes recursos al centro pediátrico más importante del país.

Advirtió que en caso de que las autoridades sancionen a algún médico por la muerte de los niños, los galenos harán paros de labores en diferentes hospitales. Pedro Sing, presidente del gremio a nivel nacional, anunció una asamblea el próximo lunes para analizar la situación.

La doctora Altagracia Guzmán, quien formó parte de la comisión investigadora y quien fue nombrada como nueva ministra de Salud, había detalló en conferencia de prensa que "la dificultad en el sistema central de oxígeno aceleró el proceso de fallecimiento" de al menos dos niños que estaban "sumamente graves".

Nieves Paulino, la destituida directora del hospital, había confirmado el martes que el domingo se registró una falla que provocó una disminución en la presión del oxígeno, pero aseguró que la avería no influyó en los decesos y que nunca se dejó de suministrar manualmente oxígeno a los menores.

Insistió además en que seis de los niños habían muerto de viernes a sábado, mientras que la falla en el suministro de oxígeno sólo ocurrió el domingo. El gerente de la empresa que suministra el oxígeno fue interrogado por la fiscalía y explicó que la falla fue reparada en cuestión de horas.

Nieves Paulino había revelado que al tratarse del hospital infantil más grande, recibe pacientes graves y es frecuente que los fines de semana mueran hasta 10 infantes.

Guzmán, de la comisión investigadora, indicó que pese a que nueve de los niños fueron transferidos en condiciones graves desde otros hospitales, sólo fueron atendidos por médicos residentes que aún están en proceso de aprendizaje y no por los especialistas que se requerían.

En uno de los casos, "no se procedió oportunamente con el diagnóstico y manejo" del infante, según el informe, mientras que cuatro decesos fueron provocados por infecciones generadas por bacterias adquiridas en el propio hospital.

En cuatro decesos se registraron "deficiencia en la calidad médica", según el informe.

Los médicos del hospital objetaron el informe por considerar que sólo trata de inculpar a los galenos, sin mencionar que entre las principales causas del deterioro del sistema de salud se encuentran la falta de presupuesto, el exceso de pacientes y obsoletos equipos tecnológicos.

La comisión investigadora fue "creada para lavarle la cara al gobierno" en su responsabilidad de mejorar la calidad del sistema de salud, comentó el médico Radhamés Ovalles, miembro del denominado Comité SOS del hospital infantil "Robert Reid Cabral", instalado para buscar ayuda para ese nosocomio.

Recordó que el hospital atiende a más de 13.000 pacientes al año y su presupuesto anual es menor a dos millones de dólares.

Sing, el presidente del gremio de médicos, criticó el informe del gobierno por considerarlo "limitado" en términos administrativos y académicos porque no abordó la "la subvención pírrica que recibe el hospital", y aseguró que haría todo lo posible para impedir que los médicos sean los únicos sancionados.

Los miembros del Comité habían hecho denuncias durante meses y protestaron en septiembre por la sobrepoblación de pacientes, la falta de equipos, de insumos y las condiciones de precariedad de las instalaciones físicas del hospital, construido en la década de 1950 y que por ser el mayor centro de pediatría recibe a niños en estado grave transferidos de clínicas públicas y privadas de todo el país.

Ante los reclamos de los médicos, el destituido ministro de Salud había ordenado en septiembre una evaluación del hospital, que aún no está lista, y la vicepresidenta anunció una inversión millonaria para remodelar el inmueble.