Iglesias no católicas podrán casar en Dominicana

Baldwin Rodríguez y Leidy Laura Cabreja tenían previsto casarse ante el registro civil de República Dominicana y luego realizar una modesta ceremonia religiosa en un templo de la congregación Testigos de Jehová, pero una nueva legislación los convirtió el miércoles en la primera pareja cuya boda en una iglesia no católica recibe reconocimiento legal.

La libertad de culto fue elevada a carácter constitucional apenas en el 2010 en este país caribeño, donde más del 80% de los 10 millones de habitantes son católicos. Desde la década de 1950, las leyes sólo permitían que las iglesias católicas inscribieran ante el registro civil los matrimonios entre sus fieles, pero una legislación aprobada en 2011 amplió el concepto de bodas canónicas a fin de que las iglesias evangélicas contaran con el mismo privilegio.

"Es un privilegio enorme", dijo Cabreja, una joven cosmetóloga de 21 años, en declaraciones a a The Associated Press. Rodríguez, un ingeniero de 26 años, detalló que el oficial del registro civil donde habían fijado la cita para contraer matrimonio el miércoles les informó que habían sido elegidos para que su boda religiosa tuviera carácter legal.

Con la noticia, el escenario de la boda, que sólo contaría con su círculo íntimo de amigos y familiares, cambió de forma inmediata. En lugar del templo de la Congregación Cristiana de los Testigos de Jehová, la ceremonia religiosa se realizó en la sede principal de la Junta Central Electoral, que administra el registro civil, y de inmediato su certificado de matrimonio quedó inscrito en los libros de esa institución.

La ceremonia oficiada por el pastor Rafael Geovanne Ortiz "tendrá consecuencias jurídicas y la generación de derechos" para la pareja, como cualquier otro acto civil, detalló el presidente de la JCE, Roberto Rosario.

Explicó que la medida sigue los lineamientos constitucionales de igualdad de derechos y libertad de culto, siempre que la familia se fundamente en la unión de un hombre y una mujer.

Unos minutos antes de la ceremonia religiosa, Rosario entregó al pastor Ortiz y otros 31 líderes de diferentes iglesias no católicas los documentos y carnés que los acreditan para fungir como ministros oficiantes y que las bodas que celebren tengan carácter legal.

Este momento representa el resultado de "una lucha de mucho tiempo; los grandes logros son producto de grandes sacrificios", comentó el pastor Juan Manuel Crispín, representante de la Sociedad Dominicana de los Testigos de Jehová.

"Es un hito, sin lugar a dudas", explicó a The Associated Press Manasés Sepúlveda, representante legal del Consejo Dominicano de Unidad Evangélica, que agrupa a 18.000 iglesias de diferentes denominaciones no católicas.

La posibilidad de que los pastores funjan como ministros civiles para efectuar los enlaces matrimoniales "es una conquista de toda la comunidad religiosa", que durante años ha pedido igualdad con la Iglesia católica, detalló.

Aunque la ley entró en vigencia en 2011, antes de ponerla en funcionamiento la Junta Central Electoral tenía que crear un reglamento y capacitar a los pastores evangélicos para que funjan como ministros oficiantes, además de que debía entregarles certificados y los materiales que requieren para esa función, incluidos los libros del registro civil.

Rosario, presidente de la Junta, detalló que 435 pastores de 56 entidades religiosas ya fueron capacitados, pero sólo 32 habían cumplido hasta el miércoles todos los trámites.

Si bien el Consejo Dominicano de Unidad Evangélica saluda la posibilidad de que las bodas de sus organizaciones religiosas sean reconocidas legalmente, insiste que no está de acuerdo con los procedimientos empleados por la JCE.

El reverendo Fidel Lorenzo, presidente de Codue, ha insistido que la Junta no le ha informado cuáles son los pastores autorizados para realizar las bodas, pese a que su organización agrupó al 80% de toda la comunidad evangélica dominicana.

Según estimaciones del Codue, la comunidad evangélica ha crecido constantemente en las últimas dos décadas y agrupa al 16% de la población en este país de cerca de 10 millones de habitantes.

Luis Rosario, coordinador de la católica Pastoral Juvenil, recibió con beneplácito la posibilidad de que las bodas evangélicas también tengan carácter legal, pero insistió en la necesidad de establecer lineamientos claros para que sólo aquellos templos autorizados puedan efectuar los matrimonios.