Bahamas habla fuerte sobre inmigración ilegal

Las Bahamas está determinado a controlar la inmigración ilegal, dijo el martes el ministro de Relaciones Exteriores de la nación caribeña, quien agregó que permitirle crecer podría ser una "receta para una guerra civil".

Frederick Mitchell utilizó un tono enérgico durante su discurso ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, menos de dos semanas después que su gobierno anunció una medida para dificultar más que inmigrantes trabajen en el archipiélago.

La nación caribeña está considerando implementar restricciones adicionales como parte de un plan que parece estar dirigido mayormente a la gran cantidad de haitianos que se han establecido en su territorio.

Mitchell señaló que controlar la inmigración ilegal en las Bahamas es "central para nuestra supervivencia como un país, central para nuestra identidad nacional y central para nuestra seguridad nacional".

"Sólo tenemos que ver cómo reduce hoy drásticamente nuestros recursos financieros, y no tenemos que mirar lejos para ver de qué manera la inmigración desenfrenada en otras naciones ha sido una receta para la guerra civil dentro de sus fronteras", aseveró.

"No proyectamos que nos suceda eso", enfatizó Mitchell.

Haitianos han utilizado desde hace mucho tiempo las Bahamas tanto como punto de tránsito para llegar a Estados Unidos como lugar para establecerse, tomando frecuentemente empleos de bajo salario. La Organización Internacional para las Migraciones calcula que entre 20.000 y 50.000 haitianos están en las Bahamas sin autorización.

Mitchell dijo que las Bahamas compró una nueva flota de embarcaciones para apoyar sus esfuerzos de detener el flujo de migrantes al país.

Bajo la medida, ya en efecto, no se emitirán permisos de trabajo a nadie que no tenga estatus legal en las Bahamas, y cualquier persona que solicite empleo sin contar con estatus legal será arrestada y deportada.

El gabinete está además considerando medidas que incluyan una prohibición permanente para otorgar estatus legal a quien haya sido deportado de las Bahamas. Otras restricciones propuestas incluyen un requerimiento de que a los haitianos que busquen permiso de trabajo podría exigírseles pagar tarifas adicionales para trámites y que presenten su solicitud personalmente en la embajada de las Bahamas en Puerto Príncipe.