Gran Bretaña por condenar a Damasco en la ONU

Gran Bretaña anunció que el miércoles más tarde una resolución al Consejo de Seguridad de la ONU para condenar al gobierno sirio por el presunto ataque con armas químicas que mató a centenares de civiles.

La oficina del primer ministro David Cameron dijo que Gran Bretaña solicitará una iniciativa que "autorice las medidas necesarias a fin de proteger a los civiles" en Siria, de conformidad con el Capítulo 7 de la Carta de Naciones Unidas. La fuerza militar es una de las opciones que pueden ser autorizadas de acuerdo a dicho apartado.

La resolución será presentada al Consejo de Seguridad de la ONU en Nueva York el miércoles por la tarde.

Anteriormente, Rusia --miembro permanente del Consejo de Seguridad-- se ha opuesto a adoptar cualquier medida contra Siria, su aliada tradicional.

La decisión de buscar respaldo de la ONU se adoptó mientras aumentan los llamados de lanzar una ofensiva militar occidental contra Siria. Francia y Estados Unidos han dicho que se sumarán a un ataque militar.

Cameron convocó al Parlamento británico, que se encuentra en su receso veraniego, a una sesión de emergencia el jueves para analizar el caso de Siria y realizar una votación para apoyar o rechazar posibles represalias militares contra el gobierno sirio.

Algunos políticos británicos pusieron en duda la legalidad de una ofensiva militar conforme al derecho internacional a no ser que sea respaldada por el Consejo de Seguridad de la ONU. El opositor Partido Laborista británico indicó que desearía ver un respaldo de la ONU antes del debate y la votación del jueves.

La posibilidad de una intervención extranjera encabezada por Estados Unidos en la guerra civil de Siria nace de la hipótesis de Occidente --aún no ratificada por inspectores de la ONU-- de que el gobierno del presidente Bashar Assad está detrás de un presunto ataque con armas químicas contra civiles en las afueras de Damasco el 21 de agosto, acusación que Assad ha refutado.

La organización Médicos Sin Fronteras dice que el ataque mató a 355 personas.

Un equipo de inspectores de la ONU se encontraba el miércoles en Siria investigando la matanza, pero no informó aún de sus conclusiones.