Opus Dei beatifica a Álvaro del Portillo

Álvaro del Portillo, la segunda figura más importante de la organización católica Opus Dei, fue beatificado el sábado en una misa al aire libre a la que asistieron miles de creyentes.

El acto, con vistas a una futura canonización, puso de relieve la manera más abierta como la prelatura personal (el Opus Dei) maneja ahora sus asuntos en comparación con el secreto que la caracterizaba en antaño.

Del Portillo sucedió al fundador del Opus Dei, Josemaría Escrivá de Balaguer, como el titular de a la prelatura. El papa Francisco confirmó el año pasado el milagro atribuido a Del Portillo para la beatificación.

Un segundo milagro debe ser atribuido a Del Portillo, que murió en 1994, para que pueda convertirse en santo, como Escrivá de Balaguer.

Católicos procedentes de África, América Latina y Filipinas que acudieron en grandes números a Madrid para la beatificación de Del Portillo expresaron confianza en la ratificación del segundo milagro.

"Para nosotros los católicos, Del Portillo es un símbolo que nos ayuda a vivir según el Evangelio", dijo el abogado colombiano Jorge Gómez.

El primer milagro atribuido a Del Portillo tuvo lugar después de que el corazón de un niño chileno volviera a latir en 2003 a pesar de los fallidos esfuerzos de los médicos durante 30 minutos para resucitar al menor.

Los padres del niño habían rezado y pedido la intercesión de Del Portillo desde el cielo a fin de que lo salvara. El niño vive ahora una vida normal, va a la escuela y juego fútbol.

La beatificación de Álvaro del Portillo confirma que el Opus Dei ha normalizado su lugar en la Iglesia Católica, según los expertos.

El Opus Dei, considerado alguna vez un grupo de culto derechista y secreto que gozaba de la gran predilección del papa Juan Pablo II, se ha granjeado la aceptación como cualquier otro movimiento católico.

"Mi impresión general es que han pasado a ser del villano de la Iglesia Católica a otra pieza del mobiliario en la sala", comentó John Allen, quien escribió un libro sobre el movimiento en el 2005 y actualmente es director adjunto de Crux, un portal noticioso que informa sobre el catolicismo.

El Opus Dei tuvo su punto de inflexión con el libro de Dan Brown y éxito de ventas "El Código Da Vinci" y la película posterior de 2006.

La trama retrata al Opus Dei como una secta asesina sedienta de poder en el centro de una compleja confabulación para encubrir la tesis descartada de que Jesús se casó con María Magdalena y tuvo hijos, y que sus descendientes existen hoy día.

En la película, el personaje ficticio del monje católico asesino, el albino Silas, que se causaba heridas para mostrar su fe como miembro del Opus Dei, perjudicó en especial la reputación de la prelatura.

Sin embargo, el Opus Dei aprovechó la publicidad y emprendió una campaña global de relaciones públicas amistosa con la prensa a la que había eludido durante años.

El Opus Dei resalta ahora su programa Harambee que fomenta acciones educativas en África. Sus sacerdotes y miembros laicos figuran entre las personas más accesibles y de mayor conocimiento de la Iglesia Católica en el mundo en tanto que sus universidades gozan de alto prestigio.

"'Da Vinci' causó gran conmoción al sistema (del Opus Dei), sacudió todo a nivel interno, incluida su estrategia de comunicaciones", dijo Allen.

___

Winfield, en Roma, contribuyó con este despacho.