Juez desbloquea pago Citibank caso deuda argentina

Un juez de la corte federal del distrito de Nueva York decidió el viernes permitir que la sucursal argentina de Citibank pueda efectuar el pago de unos cinco millones de dólares a tenedores de deuda del país suramericano, con lo que puso fin al bloqueo que había impuesto contra la entidad bancaria en medio del litigio que Argentina tiene con tenedores de fondos, que los argentinos denominan "fondos buitre".

El juez Thomas P. Griesa tomó esta decisión provisional en una audiencia de más de dos horas en que participaron abogados de Citibank y tenedores de esos fondos.

Con esta decisión, Argentina suma una victoria en la lucha que tiene con los tenedores de dicha deuda, entre los que se encuentran fondos de inversión de alto riesgo de Estados Unidos como NML Capital.

Griesa, que lleva el litigio entre Argentina y los tenedores, y que reclaman el pago total de la deuda que compraron al país a precio de saldo y que suma al menos 1.500 millones dólares, había decidido en un fallo en 2012 que el gobierno argentino no podía pagar a los bonistas de deuda que sí acordaron una deuda reestructurada, es decir, reducida, en canjes ofrecidos por Argentina en 2005 y 2010 hasta que no llegara un acuerdo para pagar también a los fondos.

Como consecuencia de esta decisión, Citibank no podía efectuar el pago destinada a bonistas de deuda reestructurada así como también se bloquearon 539 millones de dólares en un banco de Nueva York así como también se encuentran bloqueados 539 millones de dólares en el banco Mellon de Nueva York.

Durante la audiencia, abogados de ambos bandos entraron en una batalla interpretativa sobre la orden del juez. La abogada de Citibank, Karen Wagner, defendió que el caso de Citibank es diferente al del banco de Nueva York porque, dijo, el pago se realiza en Argentina y son "bonos locales argentinos", con lo que defendió que en este caso la ley de Estados Unidos no podría aplicarse y por lo consiguiente, la decisión del bloqueo de pagos de bonos por parte de Griesa no afectaría al banco.

Además, Wagner recordó que si Citibank no realizaba el pago antes del 30 de septiembre, la entidad afrontaba "un riesgo serio". Argentina había amenazado a la entidad a emprender un proceso penal contra ella si no procedía con el pago a los bonistas.

Por su lado, los abogados de los fondos defendieron que parte de los bonos relacionados con el pago de Citbank no se localizan solo en Argentina con lo que sí se debería aplicar la ley estadounidense y por tanto la orden del juez y pidieron que se pudieran recopilar pruebas para demostrarlo.

Griesa decidió dar 30 días a Citibank y a los abogados de los fondos en cuestión para que puedan hacerse con la información necesaria.

"El plazo que doy es apretado, pero no quiero que estemos tratando una y otra vez sobre cuándo se hacen los pagos", dijo Griesa.

La presidenta argentina Cristina Fernández afirmó el miércoles en la Asamblea General de las Naciones Unidas, que el país va a "pagar la deuda, pese al acoso de los fondos buitre".

Argentina cayó en default (cese de pago) el 31 de julio luego que Griesa bloqueara el proceso de pago del gobierno argentino a algunos de sus acreedores por considerar que el país sudamericano debía abonar la totalidad de la deuda reclamada por los fondos especulativos, que iniciaron un litigio.

Fernández ha señalado que el juez neoyorkino se ha excedido en sus atribuciones y pasado a llevar la soberanía nacional.

En 1998 Argentina entró en recesión y debía pagar un monto exorbitante de deuda externa que había contraído y a muy corto plazo. Por ese motivo, en 2001 impuso el llamado "megacanje" a través del cual cambió títulos de deuda que expiraban a corto plazo por otros que expiraban a más largo plazo, pero con intereses más altos para trata de evitar caer en mora en los pagos.

El "megacanje" no fue efectivo y en diciembre de 2001 el país declaró el cese de pagos de su deuda por aproximadamente 100.000 millones de dólares.

En 2008 varios inversionistas compraron los títulos de deuda que habían quedado en el cese de pagos y que no habían entrado en un canje que había ofrecido Argentina en 2005. Los compraron a muy bajo precio y automáticamente reclamaron ante la justicia estadounidense cobrar el 100% de su valor.

Se los conoce como "fondos buitres" porque compran los llamados "bonos basura", es decir, títulos de deuda de países en default a muy bajo precio y después acuden a los tribunales para recibir las máximas ganancias. "Los buitres se alimentan de la carroña y estos fondos están rondando a países en default o cerca del default", dijo Matías Carugati, de la consultora Management & Fit de Buenos Aires.

Al menos dos de estos fondos se encuentran en estos momentos en litigio con Argentina: NML Capital Ltd, del multimillonario Paul Singer, y Aurelius Capital Management. NML Capital es subsidiaria de Elliott Management.

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Griesa, que lleva el litigio entre los llamados fondos buitres, y que reclaman el pago total de la deuda que compraron a Argentina a precio de saldo y que suma al menos 1.500 millones dólares, había decidido en un fallo en 2012 que el gobierno argentino no podía pagar a los bonistas de deuda que sí acordaron con Argentina una deuda reestructurada, es decir, reducida, en canjes hechos en 2005 y 2010, hasta que no llegara un acuerdo para pagar también a los fondos buitres.

Como consecuencia de esta decisión, Citibank no podía efectuar el pago destinada a bonistas de deuda reestructurada, así como también se encuentran bloqueados 539 millones de dólares en el banco Mellon de Nueva York.

Durante la audiencia, abogados de ambos bandos entraron en una batalla interpretativa de la orden del juez. La abogada de Citibank, Karen Wagner, defendió que el caso de Citibank es diferente al del banco de Nueva York porque, dijo, el pago se realiza en Argentina y son "bonos locales argentinos", con lo que defendió que en este caso la ley de Estados Unidos no podría aplicarse y por lo consiguiente, la decisión del bloqueo de pagos de bonos por parte de Griesa no afectaría al banco.

Además, Wagner recordó que si Citibank no realizaba el pago antes del 30 de septiembre, la entidad afrontaba "un riesgo serio". Argentina había amenazado a la entidad a emprender un proceso penal contra ella si no procedía con el pago a los bonistas.

Por su lado, los abogados de los fondos buitres defendieron que parte de los bonos relacionados con el pago de Citibank no se localizan solo en Argentina con lo que sí se debería aplicar la ley americana y por tanto la orden del juez y pidieron que se pudieran recopilar pruebas para demostrarlo.

Griesa decidió dar 30 días a Citibank y a los abogados de los fondos buitres para que puedan hacerse con la información necesaria.

"El plazo que doy es apretado, pero no quiero que estemos tratando una y otra vez sobre cuándo se hacen los pagos", dijo Griesa.