Más apoyo a inmigrante oculto en iglesia de Oregon

A medida que la estancia del activista inmigrante en una iglesia de Oregon para evitar una deportación se acerca a la semana de duración, obtiene cada vez más apoyos, incluyendo el alcalde de Portland.

Pero documentos judiciales revelan más detalles sobre el turbulento pasado de Francisco Aguirre, de 35 años, que llegó a Estados Unidos procedente de El Salvador hace casi dos décadas y se enfrenta a la deportación a su país natal por una vieja condena de drogas y una expulsión previa.

Los documentos recién obtenidos de hace 15 años describen que Aguirre vendió drogas a policías de incógnito. Él no se pronunció sobre su culpabilidad por los dos cargos de tráfico de droga que se le imputaron en 1999.

Aguirre dice que era inocente, pero que recibió un mal consejo de un abogado.

Personas destacadas de Portland dicen sin embargo que seguirán apoyando a Aguirre por sus contribuciones como organizador de derechos de los inmigrantes y hombre de familia.

Iglesias de todo el país han ofrecido asilo a inmigrantes sin estatus legal.