Desmovilizados colombianos reunidos con papa

Desmovilizados de la guerrilla colombiana que finalizaron su proceso de reintegración a la sociedad se reunieron el miércoles con el papa Francisco en el Vaticano y una participante pidió perdón por el daño causado.

La delegación colombiana estuvo también conformada por el embajador en el Vaticano, Germán Cardona, y el director de la agencia colombiana para la reintegración, Alejandro Eder, quien describió telefónicamente a la AP el desarrollo de la reunión en la cual una desmovilizada pidió perdón

Luego del encuentro de varios minutos con Francisco Cardona dijo a los periodistas que "Colombia hoy está luchando por la construcción de la paz y queremos que el país por fin encuentre un camino para lograrla".

A su vez, el jefe de reintegración manifestó que "después de muchos esfuerzos conseguimos un espacio con el papa Francisco para que escuchara a una persona desmovilizada. Esta (persona) le pidió perdón al sumo pontífice y hoy fui testigo de eso. de ver cómo el santo padre le concedió ese perdón sin titubeos", afirmó Eder.

Agregó que "hoy se vivió uno de los momentos más emotivos para ese propósito de reconciliación en Colombia. La reintegración la estamos haciendo bien, porque ya hay más de 20.000 personas que se desmovilizaron y que trabajan en la legalidad. El gran reto es acabar la apatía y el rechazo hacia esta población".

Cristina, la mujer desmovilizada de un grupo guerrillero que no identificó, tuvo oportunidad de conversar con el papa. Se retiró de la guerrilla en el año 2006 y hoy tiene hijos, un nieto y un negocio familiar de fotografía y diseño gráfico. En la reunión también la acompañaron otros dos desmovilizados que se identificaron como Sandra y Regis.

"Tuve la oportunidad de pedir perdón por mí, por el grupo en el que estuve. Le pedí perdón al papa como se lo he pedido a mi país por el daño que pudimos causar. Tengo que decir que, muchas veces, son las víctimas que más han sufrido las que están más dispuestas a aceptar este perdón y reconciliarse", dijo la mujer, de 35 años, reclutada cuando era menor de edad.

Sandra es una mujer que fue victimizada por varios grupos armados ilegales, fue secuestrada, torturada, perdió a su primer esposo y a un hijo y reconoce que tuvo la fuerza de perdonar para reconciliarse con sus victimarios y también con el país. Actualmente emplea a personas desmovilizadas y lidera iniciativas que promueven escenarios de reconciliación.

Cristina también señaló que las personas desmovilizadas entienden que no va a ser fácil recibir el perdón por todo el daño causado.

"Es un dolor que tiene la sociedad y es entendible", dijo y aseguró que los colombianos deben "mirar a las personas como humanos que se equivocan, pero que tienen ganas de hacer las cosas bien".