Funcionarios norcoreanos visitarán tripulación

Panamá otorgó visas de entrada a dos funcionarios de Corea del Norte para que visiten a la tripulación del barco retenido en Panamá con armas cubanas sin declarar, informó el canciller Fernando Núñez Fábrega el martes.

En declaraciones a los periodistas tras reunirse con el canciller de Kosovo, Núñez dijo que tiene entendido que los dos funcionarios llegarán el miércoles procedentes de La Habana y que serán recibidos.

"Tendrán una agenda que se va a arreglar de mutuo acuerdo", aseguró. "Lo lógico es que ellos puedan ver a los detenidos".

Los 35 miembros de la tripulación del barco Chong Chon Gang permanecen bajo detención preventiva en una antigua base militar estadounidense en la provincia norteña de Colón desde mediados de julio cuando se retuvo el mercante. Están acusados del supuesto delito de atentar contra la seguridad colectiva al intentar pasar armas de manera oculta por el Canal de Panamá.

Poco después de la retención del barco, la cancillería panameña informó que había otorgado visas a dos funcionarios norcoreanos acreditados en Cuba para que viajaran a Panamá, pero casi de inmediato el gobierno aclaró que ese trámite era inválido debido a que no fue consultado a las autoridades judiciales encargadas de investigar el caso.

Corea del Norte pidió que se liberara la tripulación al argumentar que no se halló drogas en el buque, sospecha que había llevado a las autoridades panameñas a abordar la embarcación cuando se disponía a cruzar el canal por el Atlántico en su ruta hacia el Pacífico.

La retención se dio después de encontrarse material de guerra oculto en contenedores bajo toneladas de azúcar cruda. Cuba aceptó que el barco zarpó de la isla con el azúcar y la carga militar, que incluía dos cazas Mig, motores de este avión, sistema de misiles y cohetes en partes. También se encontraron municiones que no habían sido declaradas por La Habana, según las autoridades panameñas.

Expertos de las Naciones Unidas que vigilan el embargo de armas a Corea del Norte visitaron Panamá entre el 13 y 15 de agosto para investigar el caso y presentar un informe. El gobierno panameño sostiene que el incidente supone una violación al embargo y que esperará lo que decida la ONU para determinar el posible destino del buque, de la carga y de los 35 tripulantes.

"Todo queda supeditado a ello", dijo Núñez.