Grupos anti adicciones piden nuevo jefe de la FDA

Activistas anti adicciones pidieron la dimisión de la máxima responsable de la Administración de Alimentación y Fármacos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), afirmando que las políticas del organismo han contribuido a una epidemia nacional de abuso de fármacos con receta contra el dolor.

En una carta publicada el miércoles, más de una docena de grupos pidieron a la principal responsable de salud de la Administración Obama que sustituya a la comisionada de la FDA, la doctora Margaret Hamburg, que dirige la agencia desde 2009. La FDA se ha visto criticada por defensores de la sanidad pública, políticos y fuerzas de la ley desde el pasado octubre, cuando aprobó un nuevo y potente analgésico llamado Zohydro pese a la recomendación de sus propios asesores médicos.

La nueva carta es la primera petición formal de que haya un cambio de liderazgo en la agencia debido a esta cuestión.

"Estamos especialmente frustrados por la continuada aprobación en la FDA de nuevos, peligrosos analgésicos con altas dosis de opiáceos que alimentan altas tasas de adicción y muertes por sobredosis", afirmó la carta, dirigida a la secretaria de Salud y Servicios Humanos, Sylvia Burwell, que supervisa la FDA y otras agencias sanitarias. Entre los grupos que firman el texto está Médicos por una Prescripción Responsable de Opiáceos, un grupo con 900 miembros que pidió que la FDA restringiera de forma drástica el uso de opiáceos. La FDA rechazó la solicitud el año pasado.

Las muertes vinculadas a medicaciones que provocan adicción, como OxyContin y Vicodin, se han más que triplicado en los últimos 20 años, hasta una estimación de 17.000 en 2011, el último año del que los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (conocidos como CDC por sus siglas en inglés) ofrecen cifras.

Los CDC han pedido a los médicos que limiten el empleo de medicaciones a los casos de dolor más graves, como pacientes de cáncer o tratamientos paliativos. Pero la inmensa mayoría de las recetas emitidas en Estados Unidos son para problemas más comunes, como artritis o dolor de espalda.

Hamburg ha respaldado el uso extendido de los fármacos, señalando noticias de que 100 millones de estadounidenses sufren dolor crónico.