China revela casos de tortura en custodia policial

Tres agentes de policía y otras cuatro personas fueron condenados por torturar a sospechosos para obtener confesiones, según la agencia estatal de noticias china, en una sentencia poco habitual sobre esta práctica.

En uno de los casos, un hombre murió tras ser torturado con descargas eléctricas y recibir golpes en la cabeza y el rostro con un zapato, indicó la agencia Xinhua el domingo. En otras formas de tortura se vertió aceite de mostaza en la boca de los sospechosos.

Los siete casos se produjeron en marzo de 2013 en el distrito de Daowai, en la subprefectura de policía de Harbin, una ciudad en el nordeste del país. Tres agentes de policía y cuatro personas contratadas por la policía para ayudar con las investigaciones fueron condenados a penas de prisión de hasta dos años y medio.

Las autoridades chinas han dicho que el problema de la tortura y las confesiones bajo coacción está prácticamente resuelto con las medidas introducidas en los últimos cinco años, que incluyen separar físicamente a los interrogadores de los sospechosos, grabaciones en vídeo de los interrogatorios y una norma de que los jueces deben rechazar pruebas obtenidas bajo tortura.

En abril, Zhao Chunguang, un funcionario que supervisa las instalaciones de detención policiales, dijo que no se había producido ni un solo caso de tortura o confesión forzada en ningún centro de detención en los últimos cinco años.

Sin embargo, el artículo de Xinhua señalaba que el Tribunal Popular Intermedio de Harbin había atendido apelaciones el 29 de agosto de cuatro de las siete personas condenadas en un juicio por cargos de torturas.

En otro de los casos, un hombre apellidado Zhai fue detenido bajo sospecha de vender drogas el 7 de marzo de 2013. Zhai testificó que los policías Cheng Xiaowei y Pan Yonquan, junto con Li Chunlong, un civil, le esposaron a una silla de metal, ataron cables de un teléfono antiguo a los dedos de sus pies, y después giraron la manija del teléfono para darle varias rondas de descargas eléctricas, siempre según la agencia china.

Según la ley china, la tortura está prohibida durante los interrogatorios, debe haber al menos dos interrogadores presentes y no se admite la presencia de personas ajenas al cuerpo, indicó Xinhua.

La investigadora de Human Rights Watch Maya Wang, con sede en Hong Kong, dijo que los policías en China pueden torturar con "impunidad" porque "no hay canales independientes donde puedan atenderse estas denuncias".