Bomba en El Cairo mata a 2 mandos policiales

Una bomba estalló el domingo en una ajetreada calle del centro de El Cairo cercana al edificio de la cancillería egipcia y mató a dos mandos policiales, informó el Ministerio del Interior en un comunicado.

En un incidente por separado, un helicóptero militar en misión de entrenamiento se estrelló en una provincia a unos 100 kilómetros (65 millas) al suroeste de El Cairo, matando a seis personas, según la televisión estatal y el portavoz militar, general de brigada Mohammed Samir.

El desplome de la aeronave en Fayum fue causado por un fallo técnico, dijeron. El ministro de Defensa, general Sedki Sobhi, ordenó una investigación sobre el incidente.

La explosión en El Cairo ocurrió a las 10:45 de la mañana y aparentemente tenía como objetivo un retén policial cerca de la entrada trasera del edificio, de 34 pisos.

Varias personas resultaron heridas, según el Ministerio del Interior, que identificó a los fallecidos como los tenientes coroneles Jaled Saafan y Mohamed Abu Sriah. Otros policías sufrieron heridas por la explosión, entre ellos un general de la policía y otro teniente coronel, agregó el ministerio.

Fuentes de seguridad informaron que siete personas resultaron heridas en la explosión y que las fuerzas de seguridad evacuaron las escuelas cercanas como precaución, mientras equipos artificieros peinaban la zona en busca de más explosivos.

En el edificio de la cancillería se reforzó inmediatamente la seguridad después de la explosión, con policías revisando a fondo automóviles y bolsas. La seguridad también se intensificó en un edificio cercano donde están las oficinas de la televisión y la radio estatales.

Las fuentes de seguridad hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a hablar con los medios.

El atentado del domingo coincidió con la reapertura de las escuelas tras el descanso estival, una ocasión que suele provocar atascos densos de tráfico en esta ciudad de 18 millones de personas.

Egipto enfrenta una violenta campaña por parte de los islamistas radicales desde el derrocamiento el año pasado del presidente Mohamed Morsi. La campaña se ha centrado mayormente en las fuerzas de seguridad, primero en la Península del Sinaí, pero más recientemente en la capital, el delta del Nilo y zonas remotas, como el desierto occidental.