Bolivia: Piden investigar muerte de irlandés

La madre de un irlandés muerto a tiros por la policía boliviana hace más de cinco años pidió el viernes que se realice una investigación internacional del hecho.

Michael Dwyer, el rumano-húngaro Arpád Magyarosi y el boliviano Eduardo Rosza fueron abatidos por la policía en 2009 en su hotel, de acuerdo con la versión oficial de la fiscalía.

Caroline Dwyer, quien llegó acompañada por abogados de la embajada de Irlanda en Buenos Aires, se reunió con autoridades de la Iglesia católica y buscó infructuosamente un acercamiento con autoridades gubernamentales, pidió que se realice "una investigación internacional imparcial para aclarar las circunstancias en las que murió Michael".

Los sobrevivientes del grupo, el boliviano Mario Tadic y el húngaro Elod Toasó, están presos en un penal de La Paz a la espera de ser juzgados por un acto calificado de terrorista.

El 16 de abril de 2009 la policía entro en las habitaciones de un lujoso hotel en la ciudad sureña de Santa Cruz donde se hospedaban los cinco extranjeros, y dispararon a Dwyer, Magyarosi y Rosza. Nunca se aclaró qué estaban haciendo.

La policía dijo que venía siguiendo al grupo, al que consideraban una banda de mercenarios vinculado con sectores separatistas de la provincia de Santa Cruz y que tenía la intención de asesinar al presidente Evo Morales.

Al allanar el cuarto del hotel, la policía vio que estaban armados y abrió fuego, según la versión oficial.

Por su parte, la defensa señaló que el operativo fue por la madrugada y que estaban durmiendo.

El ex fiscal del caso, Marcelo Sosa, quien se encuentra asilado en Brasil, dijo en una carta que las pruebas del caso fueron falsificadas y los testigos, comprados.

"Autoridades del Gobierno me pidieron en muchas oportunidades que realice acciones investigativas que vulneraban derechos, a lo que siempre me opuse... Hubo soborno y la extorsión para comprar testigos falsos, eso no fue mi responsabilidad", señala parte de la carta que dejó Sosa y que fue presentada por el abogado de uno de los procesados en el caso, Otto Richter, en marzo de este año.