Misión contra el ébola en Guinea se torna fatal

El equipo de trabajadores de la salud vino a la aldea acompañado de periodistas, con la esperanza de educar a los pobladores sobre cómo evitar el ébola. En cambio, fueron atacados por los habitantes que les apedrearon y apuñalaron hasta matar a ocho de ellos, dijeron testigos.

El gobierno de Guinea dijo el viernes en un comunicado que seis personas han sido arrestadas en conexión con el ataque en la aldea de Womey.

El suceso deja en relieve la desconfianza y sospecha que cunden casi nueve meses después de la primera muerte de una persona por ébola en la zona. La enfermedad nunca había afectado al occidente de África y, cuando lo hizo, los aldeanos sospecharon inmediatamente de los extranjeros.

Han ocurrido varios ataques contra centros de atención médica en varios de los países afectados, pero esta la primera vez que un ataque se torna fatal.

"El gobierno condena enfáticamente las muertes de estos tres ciudadanos guineanos, incluyendo estos funcionarios que estaban cumpliendo con su deber en ese momento", dijo el comunicado emitido por la presidencia de Guinea. "Estos crímenes son particularmente lamentables al ocurrir en momentos en que la comunidad internacional se está movilizando para ayudar a los países afectados en su lucha contra el virus del ébola".

Entre las víctimas del ataque ocurrido el martes está un subdirector administrativo de Womey y el director del centro médico local. Murieron dos funcionarios de salud de la aldea vecina N'Zerekore, y también un pastor y tres periodistas radiales que estaban cubriendo la campaña educativa. El hijo del subdirector administrativo sobrevivió y escapó, dijo el gobierno.

La organización Médicos sin Frontera suspendió temporalmente en abril sus operaciones en Macenta, Guinea, luego que una turba atacó unas instalaciones en medio de acusaciones locales de que la organización había traído la enfermedad. Algunos jóvenes apedrearon a los trabajadores asistenciales, pero nadie resultó herido de gravedad.

Más de 2.600 personas han muerto en el occidente de África a raíz del brote de ébola, incluyendo por lo menos 500 personas en Guinea.