China envía a prisión a ejecutivos de GSK

Un tribunal en China multó a la firma farmacéutica británica GlaxoSmithKline 3.000 millones de yuanes (492 millones de dólares) y sentenció el viernes a su ex gerente británico en el país y a otros ejecutivos a prisión por sobornar a médicos y hospitales para que usasen sus medicamentos, reportó una agencia noticiosa estatal.

La multa es la mayor impuesta jamás por un tribunal chino, dijo la agencia Xinjuá.

El caso, que fue dado a conocer inicialmente a mediados del 2013, resalta el extendido uso de pagos a médicos y hospitales por productores de drogas y equipo médico en un malamente financiado sistema de salud chino que el gobierno ha prometido mejorar.

El ex gerente, Mark Reilly, y otros fueron sentenciados a entre dos y cuatro años por un tribunal en la ciudad central de Changsha, de acuerdo con Xinjuá.

La agencia no dio más detalles del caso de la fiscalía no dijo exactamente cuántas personas fueron sentenciadas.

Pero el ministerio de la policía dijo en mayo que Reilly estaba acusado de operar "una masiva red de sobornos". Dijo que investigadores pensaban que le ordenó a su personal de ventas que a partir de enero del 2009 comenzase a pagarles a médicos, funcionarios de hospitales y de instituciones de salud para que usasen productos de GSK.

Las autoridades dicen que eso resultó en varios miles de millones de yuan (centenares de millones de dólares) en ganancias ilegales para la compañía británica.

Previamente, la policía identificó a cuatro funcionarios chinos de GSK que, dijo, confesaron sus delitos.

GSK anunció en diciembre del 2013 que dejaría de ofrecer respaldo financiero a médicos e instituciones de salud para promover sus productos.

La policía dijo previamente que empleados de GSK entregaron hasta 3.000 millones de yuanes (490 millones de dólares) a través de agencias y firmas consultoras, que dedicaron parte de ese dinero para usarlo como sobornos. La policía no ha especificado el monto usado en sobornos.

Investigadores dijeron que el esquema pareció dirigido a evadir los controles internos de GSK para prevenir sobornos.

GSK dijo que se opone al soborno y estaba cooperando con la investigación.

Una segunda firma farmacéutica, AstraZeneca, dijo en julio del 2013 que la policía en Shanghai estaba investigando a uno de sus vendedores.