Interrogantes por complot del EIIL en Australia

Un complot del Estado Islámico para realizar decapitaciones al azar en Sidney, según dice la policía, era un plan simple y bárbaro que ha estremecido a los australianos, pero expertos en terrorismo cuestionaron el viernes si el movimiento violento tiene la capacidad o la inclinación para realizar una campaña terrorista tan lejos del Medio Oriente.

La policía informó que frustró un plan de partidarios del Estado Islámico para realizar decapitaciones cuando tomaron por asalto una decena de propiedades el jueves en todo Sidney.

Dos de los 15 sospechosos detenidos fueron encausados el jueves en un tribunal, dijeron funcionarios.

Otros nueve fueron liberados antes de la medianoche del jueves.

Algunos expertos en terrorismo consideran el plan un cambio potencial en el foco del Estado Islámico (también conocido como EIIL), que era crear un califato en el Medio Oriente. Otros, entre ellos Samuel Makinda, profesor de Relaciones Internacionales y Estudios de Seguridad en la Universidad Murdoch, dijo que más probablemente es una señal de confusión al interior de un grupo poco cohesionado.

"Cuando hay personas con diferentes historiales de todos estos países, a la hora de trazar políticas, van a enfrentare y a matarse unos a los otros", dijo Makinda.

"Pero no veo una amenaza directa del EIIL a Australia ni a cualquier otro país en este momento, excepto en el Medio Oriente", agregó.

El EIIL es el grupo que se separó de al-Qaida y que ahora lidera a los extremistas suníes en Irak y Siria y que ahora se hace llamar simplemente Estado Islámico (EI).

En los registros participaron 800 policías federales y estatales --la mayor operación de su tipo en la historia del país_, en respuesta a información de inteligencia de que un líder del Estado Islámico en Siria había pedido a sus partidarios en Australia realizar matanzas, dijo el primer ministro Tony Abbott.

El operativo provocó protestas de cientos de musulmanes en el suburbio de Lakemba, Sidney, el jueves por la noche y los oradores acusaron al gobierno de explotar el temor del público en un intento de que el Parlamento apruebe contenciosas leyes contra el terrorismo.

Abbott dijo el viernes que la policía se hizo cargo de la seguridad en la sede del Parlamento en Canberra y dijo a la radio de la Australian Broadcasting Corp. que el edificio, "el gobierno y empleados del gobierno" han sido identificados como objetivos.

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La reportera Kristen Gelineau contribuyó a este despacho desde Sidney.