Corte: Argentina está intimidando al Citibank

Jueces de un panel federal de apelaciones en Nueva York dijeron el jueves que sospechan que Argentina ha sido deshonesta, no ha acatado órdenes de la corte y ha intimidado a un banco estadounidense para tratar de evitar que éste obedezca una orden de la corte.

La jueza Reena Raggi de la Corte Federal de Apelaciones del Segundo Circuito hizo que sonara como si la nación sudamericana estuviera adoptando las maneras del Viejo Oeste al decir que "básicamente estaba poniendo una pistola" en la cabeza de la sucursal del Citibank en Argentina al insinuar que podría enfrentar un proceso penal si no procesaba los pagos de deuda de Argentina a algunos tenedores de bonos al final de este mes.

"Tenemos una entidad que no se apegará a la ley", dijo el juez de circuito Barrington Parker.

Un juez de Nueva York ordenó al banco no procesar los pagos, en cumplimiento de una orden de la corte. La orden exige que fondos especulativos de Estados Unidos que tienen bonos argentinos con valor completo reconocido reciban 1.500 millones de dólares si Argentina paga a tenedores de bonos que negociaron sus papeles en 2005 y 2010 por bonos de menor valor.

Los fondos especulativos estadounidenses encabezados por el multimillonario neoyorquino Paul Singer se negaron a intercambiar sus bonos a un precio reducido después que Argentina incumplió con el pago récord de 100.000 millones de dólares de su deuda nacional en 2001.

La presidenta argentina Cristina Fernández ha llamado a los fondos de inversión "buitres" y prometió no pagarles a menos que acepten el mismo acuerdo que existe con otros tenedores de bonos. La semana pasada, la mandataria firmó una nueva ley que permite que Argentina pague localmente a tenedores de bonos para evadir el sistema financiero de Estados Unidos. Economistas tienen diferentes puntos de vista sobre si la ley ayudará o dañará a la economía del país.

Karen Wagner, abogada del Citibank, dijo a un panel de tres jueces que era demasiado tarde para que el banco evitara procesar pagos al final de septiembre. Más tarde, sin embargo, señaló que el banco obedecerá cualquier determinación del tribunal de apelaciones, pero que podría enfrentar "un daño muy grave" si el fallo no es a su favor.

"Tenemos una pistola en nuestra cabeza y la pistola probablemente se disparará", enfatizó.

Wagner pidió a los jueces que ratifiquen la orden del juez federal de distrito Thomas P. Griesa que prohíbe procesar los pagos de bonos si la corte no estuviera de acuerdo en que la orden no aplicaba al Citibank porque su sucursal está en Argentina y sujeta a las leyes de esa nación.

En un punto, la jueza Raggi preguntó al abogado Carmine Boccuzzi, representante de Argentina, si él sabía si su cliente acataría las órdenes de la corte.

"Como oficial de esta corte, no puedo hacer una representación respecto a lo que hará Argentina", respondió Boccuzzi.

Señaló que las órdenes del juez Griesa habían tenido "un impacto enorme" sobre Argentina y habían sido discutidas por funcionarios de gobierno de alto rango. Agregó que Argentina ciertamente quiere resolver su deuda pendiente y tiene el deseo de "resolver esto y seguir adelante".

No obstante, dijo, "estamos hablando de una enorme cantidad de dinero".

Roy Englert, representante de los tenedores de bonos en Estados Unidos, urgió a la corte de apelaciones a que prohíba al Citibank realizar pagos, diciendo que una determinación contraria "nutriría los esfuerzos de Argentina para eludir" las órdenes del juez Griesa.

La corte de apelaciones se reservó su decisión.