Sin maquillaje, Ormaechea gana su debut en US Open

Paula Ormaechea nació en septiembre de 1992. Por entonces, Kimiko Date se abría paso en el circuito profesional de tenis y hasta alcanzó la segunda ronda del Abierto de Estados Unidos.

Casi veintiún años después, la argentina Ormaechea se encontró con la japonesa que ahora también lleva el apellido de casada --Krumm. La joven venció a la veterana 6-3, 7-6 (7) para alcanzar la segunda ronda del último Grand Slam de la temporada.

Ormaechea dijo que no le prestó atención a la diferencia de edades, luego que se hablara de que enfrentaba a alguien que podría ser su madre.

"Era un rival más, nada especial. Alguien a la que tenía que ganar para seguir", indicó la argentina, que en el Abierto de Francia logró alcanzar la tercera ronda.

Número 71 del mundo, Ormaechea ha tomado el relevo del tenis femenino argentino tras el retiro de Gisela Dulko el año pasado.

Ormaechea también gusta de hablar sin tapujos, lo cual demostró cuando le preguntaron si era una jugadora que necesitaba ponerse maquillaje para salir a jugar.

"Yo vengo a jugar, no a modelar en pasarela", exclamó. "Yo creía, que antes eran las chicas Top 10 las que se pintaban porque tenían contratos con muchas marcas, pero ahora cualquiera se pinta".

"Cuando veo a una así, pienso: 'estás loca, ¿es que no tienes otra cosa que hacer?''', dijo Ormaechea. "No estoy a favor de eso, no me gusta... yo no soy así, mi sueño es jugar bien al tenis".

Su rival de turno será Sabine Lisicki, la alemana que viene de perder la final de Wimbledon ante la francesa Marion Bartoli. Lisicki, 16ta preclasificada, derrotó 6-2, 7-6 (3) a la rusa Vera Dushevina.

"Ella pega muy fuerte y tiene una gran variedad de golpes", dijo Ormaechea. "Su lugar en el ránking no refleja su verdadero potencial".