EEUU: Sentencian a hombre que acuchilló a mujeres

Es poco probable que un hombre que agredió a mujeres con cuchillos durante décadas y que había pasado la mitad de su vida en prisión salga de nuevo en libertad.

Lucius Crawford, de 61 años, fue sentenciado el martes a 25 años de cárcel con posibilidad de tener que pasar el resto de su vida tras las rejas por matar en 2012 con un cuchillo a su novia, un homicidio que descubrieron por casualidad los investigadores, que querían interrogar a Crawford en relación con otros dos crímenes similares.

Las transcripciones hechas públicas antes del juicio incluyeron la declaración de Crawford a la policía de que acuchilló a las mujeres sin motivo alguno, generalmente cuando estaba drogado y después de tener relaciones sexuales: "Tengo al demonio adentro y me echaba a dormir".

"Si se acuchilla a una, se acuchilla a todas", dijo, según las transcripciones. "Si se mata una vez, se matará de nuevo", apuntó.

La jueza de la corte del Condado Westchester, Barbara Zambelli, impuso la pena máxima y señaló que era responsabilidad de ella mantener tras las rejas para siempre a Crawford.

Crawford fue declarado culpable en el homicidio de Tonya Simmons, en la casa que el procesado tenía en Mount Vernon.

Fue arrestado en diciembre de 2012 cuando los detectives lo buscaban en relación con dos casos de 1993.

Los detectives hallaron el cadáver de la víctima con más de 30 cuchilladas en la cama de Crawford, a quien capturaron en los alrededores.

El jurado declaró culpable a Crawford en el homicidio de Simmons pero no alcanzó un veredicto en ninguno de los casos antiguos, a decir el asesinato con cuchillo en 1993 de una prostituta y por el que puede afrontar un nuevo juicio.

Crawford aguarda juicio en el Bronx en relación con el otro homicidio ocurrido en 1993.

Antes y después de los dos casos de homicidio antiguos, Crawford había pasado 30 años en prisión porque había agredido con un cuchillo a mujeres en Nueva York y Carolina del Sur.

En el último caso, el abogado defensor Angelo MacDonald había solicitado a los jurados que consideraran el índice de desarrollo mental de Crawford cuando escucharon la voz de él en las grabaciones de la policía.

MacDonald había dejado entrever antes del juicio que Crawford tiene un bajo coeficiente de inteligencia pero se le declaró apto para enfrentar el juicio.